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Adicción al juego: Cuando jugar no es divertido

El juego se está convirtiendo en la mayor adicción de los últimos años. Cada vez son más los que hacen sus apuestas de manera online. Y además cada vez son más jóvenes. España tiene la tasa más alta de ludópatas de entre 14 y 21 años de toda Europa. La realidad que nos muestran a diario en la publicidad es la del dinero fácil. Un truco con el que se está enganchando a miles de personas en nuestro país.

Problemas de adicción al juego

  • España es el tercer país del mundo que más dinero gasta en el juego.
  • Tiene unas ganancias de 10 mil millones de euros al año gracias al juego.
  • Y la tasa más alta de jóvenes ludópatas de entre 14 y 21 años de toda Europa.
  • La población más perjudicada es la de los jóvenes de 18 a 25 años.
  • El 83% de los jugadores tienen entre 18 y 45 años.
  • Los menores de 30 años son el 30-40% de la población y solo el 10%-20% busca tratamiento.
  • En España el 1% de la población juega de manera patológica.
  • Solo el 5% de las personas que apuestan ganan dinero.
  • El 80-90% de la población creen que los juegos de apuestas deben ser prohibidas.
  • El 60% de jugadores hace una gran apuesta después de una pérdida, y no después de una ganancia.

Adictos al juego

El perfil de las personas dictas al juego ha cambiado mucho. Hace un tiempo eran hombres casados, pero ahora el perfil es muy diferente. La edad de inicio en el juego es cada vez menor. La conducta del juego suele iniciarse en la adolescencia en los hombres, y más tarde en el caso de las mujeres. Las consecuencias para los menores son muy graves. Cuanto antes se inicie en el juego mayores serán las consecuencias derivadas del juego.

Los jóvenes acceden diariamente a Internet desde sus móviles lo que les expone 24/7 al bombardeo de estos anuncios. Antes las personas tardaban en engancharse de cinco a seis años, pero con los juegos online la adicción es mucho más rápida. Donde más apuestan el dinero los jóvenes es en las máquinas de azar, ruleta en vivo, ruleta convencional, black jack o apuestas deportivas. Las acciones para controlar a los menores en las apuestas online son insuficientes. Cualquier menor podría entrar con la tarjeta de sus padres sin ningún problema.

Síntomas de adicción al juego

Es un trastorno adictivo no relacionado con sustancias que provoca un deterioro o un malestar clinicamente significativo. Cuatro de estas características, serían necesarias para realizar el diagnóstico de Juego patológico. Junto con la duración de estos síntomas durante un año.

  • Necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores para conseguir la excitación deseada.
  • Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.
  • Ha hecho esfuerzos repetidos por controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito.
  • A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en formas de conseguir dinero para apostar).
  • A menudo apuesta cuando siente desasosiego (desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión).
  • Después de haber perdido dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar (recuperar las pérdidas).
  • Miente para ocultar su grado de implicación en el juego.
  • Ha puesto en peligro o ha perdido una relación importante, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego.
  • Cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su situación financiera desesperada provocada por el juego

Como se produce la adicción al juego

Habría tres etapas por las que pasa un jugador hasta que se hace adicto. La primera es la fase de Ganancias. Como el nombre indica, durante esta etapa el jugador juega poco y obtiene beneficios. Está muy emocionado y minimiza las perdidas. La segunda fase son las Pérdidas. Aumenta el tiempo de juego y también aumentan las pérdidas. El juego se ve motivado para reparar el dinero perdido. Empieza a sentirse de mal humor y comienza el deterioro social. Promete que no va a jugar más y la familia se hace cargo de las deudas. Pero ni el jugador ni su familia reconoce el problema. La última fase es la Desesperación. Recae y miente para ocultarlo. Se encuentra desbordado por las deudas y entra en una espiral de delitos, consumo de alcohol y drogas. En esta última fase el deterioro familiar, laboral y social, es extremo.

Se juega para obtener recompensas económicas, sociales y se termina jugando para evitar las consecuencias negativas derivadas (perdida de apoyo de familiares, adicciones) para escapar de su malestar.

Factores influyentes en la adicción al juego

También influyen factores culturales. España es un país con una gran cultura en las apuestas. Cualquier juego o deporte es excusa para apostar dinero. Las apuestas no han tenido una connotación negativa en nuestra sociedad. Era la forma de relacionarse con los amigos o de demostrar cuánto se conoce de cierto deporte o actividad. Por eso el aprendizaje y la cultura, juegan un papel importante en la adicción al juego. La falta de disciplina, la exposición temprana al juego, darle una alta importancia al dinero y poco a ahorrar, son indicadores que predisponen a jugar.

Los casinos y salas te pueden trasladar a otro mundo aparte. Llenos de estimulación sensorial con luces, sonidos y gráficos llenos de historias de aventuras que recuerdan a la infancia. La música mantiene la atención en el juego y está plagada de vítores, ruido de monedas cayendo y otros sonidos que mantienen el ritmo del juego. Parecería que la maquina tiene vida.

Lo que hace que sea difícil abandonar el juego son los refuerzos. Si os fijáis en los casinos las campanas nunca paran. Porque están para reforzar al jugador constantemente y aumentar la necesidad de seguir jugando para obtener un premio. El refuerzo responsable de la adicción al juego se llama refuerzo intermitente de razón variable. El jugador desconoce cuando recibirá el premio. Provocando que las personas se esfuercen en buscar un patrón lógico que explique la suerte. El sujeto no sabe cuando será recompensado, por eso se engancha y no puede parar de jugar.

Adicción sin sustancia

El juego está muy relacionado con otras adicciones. Las tasas de consumo de alcohol y otras drogas es muy elevado. Se consume para aumentar el rendimiento o para evitar pensar sobre las consecuencias negativas. Estaría asociado con depresión tanto como causa al inicio del juego, como por el resultado de la adicción. Por último también estaría vinculado a trastornos de personalidad como: el trastorno antisocial, el narcisista y el trastorno límite. Otros problemas derivados del juego son las repercusiones familiares, sociales, laborales y legales.

Todas las drogas y el juego, producen una liberación de dopamina en los sistemas de recompensa cerebrales. La dopamina se activa en situaciones de euforia, placer y bienestar. El cerebro aprende mediante asociaciones de la droga al placer que la droga es necesaria y que provoca consecuencias placenteras. El exceso de estimulación producida por la dopamina y el recuerdo en la memoria del estimulo gratificante provoca la adicción.

Cómo funcionan las máquinas tragaperras

No podemos olvidarnos de que el juego está basado en probabilidades y en el azar. Las empresas que fabrican máquinas tragaperras, contratan a los mejores matemáticos para que las programen. En las secuencias de símbolos de los rodillos, siempre hay un fallo justo donde lo necesitas. Eso es porque los programadores introducen fallos. Y son hasta doce fallos más de los que sucederían por puro azar. No hay probabilidad de aciertos, el matemático se encarga de que la maquina vaya siempre ganando.

Se recompensa al jugador cada poco tiempo, para que no deje de jugar. Pero lo que no sabe es que esto es un truco para que la banca gane siempre. Los programadores camuflan las pérdidas con pequeñas ganancias. Apuestas 100 y la maquina te devuelve 90, pero le estás dando a la casa 10 euros que ya no volverás a ver. Y así se sucede el juego, cuanto más juegues más perderás. No hay probabilidades, la maquina esta diseñada para que pierdas.

Distorsiones Cognitivas en adicciones

Si por algo se caracterizan los jugadores patológicos es por tener un pensamiento distorsionado, lleno de suposiciones y estrategias de juego. Durante el juego se sesga la información y se crean pensamientos erróneos, como creer que se puede influir en el juego o predecir los resultados. Hasta que no se eliminen estas ideas, el jugador seguirá apostando, esperando que el resultado esté relacionado con su predicción. Cuanto más juega la persona más pensamientos irracionales desarrolla.

  • Ilusión de control: Creen conocer las estrategias para controlar el juego.
  • Explicaciones post-hoc: Creen que predijeron el resultado y pueden seguir haciéndolo.
  • Atribución Flexible: Los éxitos se atribuyen a factores personales y los fracasos a factores externos. Si ganan es porque son muy buenos, y si pierden es una mala racha que enseguida se pasará.
  • Heurístico de representatividad: Consideran las distintas jugadas como eventos relacionados. Piensan que si una jugada lleva tiempo sin salir es más probable que salga.
  • Heurístico de la disponibilidad: Las ganancias se consideran mas probables. Creen que es más probable ganar.
  • Correlación ilusoria: Es una conducta supersticiosa. Ej. Si froto la maquina en un lado, me dará el premio.
  • Frecuencias absolutas: Se piensa en lo ganado sin pensar en lo perdido.

Dejar la adicción al juego

  • Buscar alternativas. Se trata de que el sujeto desarrolle habilidades incompatibles con la conducta de jugar. El procedimiento consiste en exponer al sujeto al juego para que se habitúe a los estímulos. Al tiempo que trabaja desarrollando conductas que le hagan evitar jugar.
  • Reestructuración cognitiva. Es clave trabajar las ideas acerca de su implicación en los resultados del juego. Trabajar los pensamientos detallando cada distorsión y su implicación en la conducta. El juego no depende de las habilidades del sujeto. Son juegos de azar de los que ya hemos visto que nada tienen que ver con las destrezas del sujeto.
  • Relajación. La relajación puede utilizarse como una técnica de control del impulso de jugar.
  • Solución de problemas. El sujeto buscará alternativas a los problemas que le sucedan. Durante su adicción al juego no veía otra salida. Pero ahora se trata de que busque soluciones más adaptativas para cada problema y las ponga en práctica.

Y ahora después de haber estudiado cada parte que compone la conducta de jugar compulsivamente ¿A que ya no te parece tan divertido jugar?

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