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Alucinaciones: En el límite de la realidad

Las alucinaciones son el elemento característico de los engaños perceptivos: experiencias que no se fundamentan en estímulos realmente existentes. Además son la característica prototípica de los trastornos de la percepción. Además de que por sí solos tienen la capacidad de ser un síntoma que nos alerta sobre la posible presencia de un trastorno mental. Aunque hay otras condiciones naturales que las propician como por ejemplo: el aislamiento, la deprivación sensorial o algunas sustancias y causas bioquímicas o neurológicas.

Si el objeto que produce la alucinación, es real se habla de: Distorsiones perceptivas. Son distorsiones en la cualidad, forma o intensidad de los objetos reales. También forman parte de este grupo las Ilusiones. Ej. Ver cosas en las nubes. Y si la percepción se fundamenta en objetos inexistentes se habla de: Engaños perceptivos (formados por las Alucinaciones y las Pseudopercepciones o Imágenes mentales anómalas).

Qué son las alucinaciones

Para saber que son las alucinaciones nos iremos a la primera definición. La primera persona que definió lo que eran las alucinaciones fue Esquirol (1832): «Representación mental que se produce en ausencia de estímulo apropiado con conviniente sentido de la realidad que no es dirigida ni confrontada voluntariamente». Se ha debatido acerca de si estas personas debido a su trastorno de la conciencia: ¿Son capaces o no de distinguir la realidad de lo que no lo es?

Son Slade y Bentall quienes describen la alucinación como «Experiencia que ocurre en ausencia de un estímulo apropiado, tiene toda la fuerza de una percepción real, y no es susceptible de ser controlada voluntariamente por quien la experimenta». Y es así como se llega a la conclusión sobre los requisitos necesarios para que se produzcan las alucinaciones:

  • Ausencia de un estímulo real.
  • Convencimiento absoluto de realidad.
  • Imposibilidad de ejercer control voluntario.

Qué causa las alucinaciones

En función del autor las explicaciones sobre qué causa las alucinaciones es diferente. Slade y Bentall hacen una clasificación de las teorías explicativas:

  • Teorías de la destilación (Friht). Según esta hipótesis el registro de la información no se asimila de forma normal. Sino que las características de los objetos externos no se pueden filtrar por completo y aparecen de golpe en la conciencia. Produciéndose así las alucinaciones.
  • Teorías de las representaciones mentales (Horowitz). Las alucinaciones se producen cuando el sujeto relaciona imágenes mentales con experiencias reales que no se producen dentro de nosotros, sino afuera en el exterior. Las personas tienen más posibilidades de alucinar si hay un desequilibrio entre el mundo interno y el externo. Ej. Si se reduce la estimulación ambiental (una persona encerrada en una habitación aislada).
  • Teorías de la subvocalización (Hoffman). Solo explica las alucinaciones auditivas. El sujeto asocia su propio diálogo interno como algo involuntario y no provocado por sus propios pensamientos.
  • Déficit de la habilidad metacognitiva de discriminación de la realidad. El sujeto que alucina asocia sus alucinaciones a estímulos externos. No sabe distinguir entre lo que es real de lo que no.

El hombre se olvida de que produce imágenes a fin de encontrar su camino en el mundo; ahora trata de encontrarlo en éstas. Ya no descifra sus propias imágenes, sino que vive en función de ellas; la imaginación se ha vuelto alucinación.

Vilém Flusser

Factores de riesgo de alucinaciones

Slade y Bentall descubren cinco factores que favorecen la aparición de alucinaciones:

  • Arousal inducido por estrés. En momentos de estrés se produce un aumento del análisis de información sobre las características físicas del estímulo. Para determinar si disponemos de los recursos necesarios para enfrentar la situación estresante. Estrés cero: Vivir sin estrés Pero solo procesamos información irrelevante que puede inducir a errores. Las alucinaciones se producen por un estilo de procesamiento superficial que no es capaz de analizar el significado del estímulo.
  • Factores predisponentes. La presencia de déficit para describir las propias experiencias mentales, mayor capacidad de sugestión, son elementos que hacen más vulnerables a algunas personas para percibir alucinaciones.
  • Estimulación ambiental. Un ambiente poco estructurado y de intensidad moderada favorece las alucinaciones. Ej. Un pitido continuo de fondo. En cambio situaciones estimulantes con significado eliminan la predisposición a experimentar alucinaciones. Ej. escuchar un programa de radio.
  • El papel del refuerzo. Un estado de ansiedad que desencadena una alucinación, puede condicionarse. Si se asocia la alucinación con la reducción de la ansiedad.
  • Las expectativas. Las expectativas de las personas pueden incentivarnos a ver cosas que de otra forma no veríamos. Ej. nos lleva a dar sentido a estímulos que no tienen explicación (ver un rayo de luz en el momento en el que estamos pensando en un ser querido que ya no está).

Características de las alucinaciones

La característica principal es que son fenómenos experimentados en un continuo de la conciencia. Y se experimentan desde una conducta normal hasta la conducta psicótica. Para ello se han realizado escalas que tratan de evaluar la intensidad y otras características de la experiencia alucinatoria. Chen y Berrios (1996) desarrollan una escala que evalúa once características acerca de las características de las alucinaciones:

  • Insight. Conciencia de que la alucinación es producto de la mente.
  • Viveza. Vaguedad o riqueza de los detalles de la percepción.
  • Complejidad. Riqueza en el número de detalles y componentes.
  • Localización. Atribución de un lugar en el espacio.
  • Intensidad. Severidad en la percepción del síntoma.
  • Control. Capacidad de control voluntario de la experiencia.
  • Constancia. Variación del concepto a lo largo del tiempo.
  • Extravagancia. Similitud a la experiencia normal.
  • Situación. Restricción a lugares específicos
  • Atribución. Si la persona atribuye el acontecimiento a un hecho concreto.
  • Relación con los delirios. Si son una extensión de las ideas delirantes del trastorno psicótico.

Clasificación de las alucinaciones

Las alucinaciones se pueden agrupar en tres criterios. En función de la complejidad, los contenidos y la modalidad sensorial.

  • Complejidad. Pueden ser elementales o complejas. Las elementales consisten en impresiones difusas y sencillas como ruidos, resplandores etc. Pero en las más complejas se pueden percibir voces, personas, animales o música.
  • Contenidos. El contenido está relacionado con la experiencia del sujeto. Se relaciona con sus miedos y preocupaciones más íntimas. Se pueden identificar factores culturales como contenido religioso, pero también psicológicos como la falta de autoestima, inseguridad etc. El contenido alucinatorio está relacionado con las experiencias vitales cercanas. Es muy frecuente que se den con los delirios. El 90% de personas con alucinaciones presenta delirios. Y solo el 35% de delirios sufren distorsiones de la percepción.
  • Modalidad sensorial. Las modalidades sensoriales más frecuentes de la experiencia alucinatoria son: la modalidad auditiva y visual. Pueden darse en ambas modalidades a la vez o darse en cualquier otro sentido como tacto, olfato, gusto etc.

Hay cosas conocidas y hay cosas desconocidas, y en el medio están las puertas de la percepción.

Aldus Huxley.

Alucinaciones más comunes

Las alucinaciones más comunes son las auditivas. Dentro de estas, podemos distinguir varias:

  • Acoasmas. Ruidos, pitidos, pasos etc. Son las más básicas.
  • Fonemas. Son alucinaciones complejas que representan voces con significado.
  • Eco del pensamiento. El sujeto escucha en alto sus pensamientos.
  • Alucinaciones imperativas. Las voces dan órdenes al sujeto.
  • Alucinaciones en segunda y tercera persona. Las voces hablan de ti (eres un cobarde) o hablan entre sí de ti (es un cobarde).
  • Alucinosis alcohólica. Experimentan sonidos inconexos, pobres, alucinaciones elementales, menos elaboradas que en la esquizofrenia.

Además dentro de la modalidad sensorial de las experiencias alucinatorias podemos diferenciar las alteraciones visuales. Las más características son:

  • Fotopsias o fotomas. Son elementales muy básicas: destellos, llamas etc. O más complejas: figuras humanas, escenas fantásticas etc.
  • Liliputienses. Son alucinaciones de pequeño tamaño.
  • Gulliveranas. Son alucinaciones visuales de gran tamaño.
  • Delirium Tremens. El contenido de las experiencias son de animales desagradables, producen terror. Y son frecuentes en la intoxicación por alucinógenos.

Por último se pueden producir en otras modalidades sensoriales como el tacto (sentir pellizcos, corrientes eléctricas, o animales reptando por la piel: típico de la abstinencia en el alcohol), el gusto (relacionadas con el delirio de envenenamiento, y también pueden indicarnos la posibilidad de un tumor cerebral), somáticas o corporales (sensaciones peculiares que se perciben en el interior del cuerpo o afectan a los órganos internos o externos) y por último las cinestésicas que se producen en Parkinson y tras la retirada de benzodiacepinas (sintiendo movimiento en zonas del cuerpo que realmente no se están moviendo).

Variantes de la experiencia alucinatoria

Hay otras formas de la experiencia alucinatoria que no se clasifican dentro de la modalidad sensorial. Y son variantes fenomenológicas de la experiencia alucinatoria:

  • Pseudoalucinaciones. Son fenómenos que se diferencian de las alucinaciones en que el sujeto sabe que son imágenes. Las alucinaciones que se presentan tienen contenido infantil y fantástico. Y la persona sabe que no son reales. También es muy común por ejemplo tras la pérdida de un ser querido. Ej. Ver a tu marido por la casa, a pesar de saber que ya no está.
  • Alucinaciones funcionales. Significa que las alucinaciones se producen en la misma modalidad que el estímulo que las desencadenó. Y aparecen y desaparecen al mismo tiempo. Ej. Escuchar voces en cada campanada del reloj. Y finalizan cuando terminan las campanadas.
  • Alucinaciones reflejas. Se produce cuando la alucinación se produce en una modalidad sensorial y el estímulo que lo desencadena se produce en otra modalidad diferente. Ej. Cuando escucho el lloro de los bebés siento que un calambre recorre mi cuerpo.
  • Autoscopia o fenómeno del doble. El sujeto es capaz de verse a si mismo en el espacio externo a su cuerpo. Ve su cuerpo fuera de sí. Una variante es la autoscopia negativa (ausencia de reflejo cuando se mira en el espejo). Se produce bajo estados de intensa alteración emocional.
  • Alucinación negativa. Dicen no poder apreciar un objeto que existe realmente. Pero cuando el objeto es un obstáculo para su recorrido, son capaces de esquivarlo como si lo vieran a pesar de decir lo contrario.
  • Alucinación Extracampina. Se experimentan fuera del campo de la visión normal. Ej. La persona dice sentir alguien detrás cuando está mirando al frente.

Trastornos mentales con alucinaciones

  • Esquizofrenia. Dentro de este trastorno aparecen una amplia variedad de alteraciones en la percepción. Las más comunes son las alucinaciones, y dentro de estas las auditivas. En fases agudas del trastorno el contenido de las alucinaciones es más acusado, demandante e imperativo. Las voces producen comentarios sobre las acciones del sujeto, voces que hablan sobre el sujeto y eco del pensamiento (escucha sus propios pensamientos).
  • Trastornos afectivos mayores. Las alucinaciones auditivas siguen siendo las más comunes. Son síntoma de un pronóstico más severo. Las alucinaciones son congruentes con el estado depresivo y tendrán un tono culpabilizante y acusatorio hacia el paciente.
  • Alucinosis alcoholica. Se produce tras la retirada repentina del alcohol en un consumidor habitual de alcohol. Las alucinaciones son básicas al principio, volviéndose más complejas e intrusivas con el tiempo.
  • Deficiencias sensoriales. Se ha estudiado la privación sensorial como causante de ciertas percepciones alteradas. En la vejez se producen alucinaciones asociadas a la sordera. Aparecen canciones o voces familiares. Síndrome de Charles Bonnet (alucinaciones liliputienses al anochecer).
  • Diversas variaciones fisiológicas. Una temperatura corporal demasiado alta o baja, junto con ausencia o exceso de comida y bebida puede provocar alucinaciones visuales y auditivas.
  • Enfermedades del Sistema Nervioso Central. Se relaciona a los tumores. Las alucinaciones dependen de la localización del tumor.
  • Complicaciones quirúrgicas. En ocasiones ciertas intervenciones pueden dar lugar a experiencias alucinatorias. Ej. Miembro fantasma. Tras la amputación de un miembro la persona tiene alucinaciones cenestésicas de movimiento en el miembro amputado.

Tratamiento de alucinaciones

Las terapias que se han utilizado con más frecuencia para el tratamiento de las alucinaciones se han basado en la modificación de creencias, las estrategias de afrontamiento y la focalización de la atención en las voces. El objetivo principal es eliminar la intrusión de las voces en la vida personal. Y conseguir que atribuya el origen de las alucinaciones a él mismo. Las terapias son las siguientes:

  • Terapia de modificación de creencias (Chadwick, Birchwood, Trower). Se interviene en dos partes: Un desafío verbal (se trata de animar al sujeto a que considere otra explicación para el origen de las voces), y una prueba de realidad (se trata de eliminar las creencias mediante algún experimento conductual que pruebe la realidad).
  • Terapia cognitivo conductual (Kingdon y Turkington). Tratarán de normalizar la experiencia alucinatoria mediante argumentos racionales. Se trata de llegar a un continuo de normalidad entre la experiencia normal y la psicótica.
  • Terapia para la psicosis (Fowler, Garety y Kuipers). A través de las estrategias de afrontamiento y de una explicación racional de lo que le pasa, se consigue disminuir el malestar y el sufrimiento de la persona.
  • Terapia de potenciación de estrategias de afrontamiento (Tarrier). El sujeto debe elegir un síntoma y desarrollar dos posibles estrategias para solucionarlo. Así se trata de encontrar estrategas eficaces que se puedan generalizar para el resto de los síntomas.
  • Terapia de Focalización (Bentall, Haddock y Slade). Se trata de atribuir las voces como producidas por uno mismo. Y así conseguir disminuir el malestar que estas producen. Se empieza prestando atención a las características físicas de las voces (intensidad, tono, sexo). Después se pasa a centrarnos en el contenido (refleja mis miedos, preocupaciones). Por último el sujeto terminara asociando las voces a sí mismo, y a una función y significado personal.

Bibliografía:

Ruiz, J. L. S., Criado, L. H., & Folgueras, B. T. (2006). Psicopatología. Editorial UOC.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Luis Manteiga Pousa

    Supongo que serán alucinaciones pero ¿y si existen otras realidades que sólo se pueden ver en ciertos estados o por algunas personas?

    1. Muchas gracias Luis por su interesante visión acerca de como percibimos la realidad,

      Entiendo que tu pregunta va encaminada hacia las alucinaciones que experimentaría una persona en ciertos estados alterados de la conciencia por el consumo de sustancias u otras circunstancias que las pueden provocar. Ciertamente la realidad es una, y es externa a nosotros, en cambio, las percepciones que surgen de nuestro contacto con la misma, son tan variadas como personas en el mundo, lo mismo ocurre con las alucinaciones. Tener una alucinación no va unido a la creencia de que exista otra realidad por el hecho de experimentar un fenómeno de estas características. Existen diversos tipos de alucinaciones y depende de la viveza e intensidad de la misma que la persona mantenga o no conservado su estado de conciencia.

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