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Anestesia emocional: vivir sin placer

La anestesia emocional es la incapacidad para sentir placer ante cualquier tipo de experiencia. Si se tratase de poder interrumpir el sufrimiento y evitar sentir dolor, ¿No estaría nada mal, verdad? Pero y si te digo, que es todo lo contrario, ¿Y si lo que dejarías de experimentar serían las emociones placenteras?

La búsqueda de placer y el evitamiento del dolor son los dos motores básicos de nuestra existencia. Pues, precisamente, cuando atraviesas una depresión u otro trastorno con anhedonia, ambas fuentes se estropean. Del displacer no puedes escapar, porque brota desde dentro, y placer no sientes. Nada te hace disfrutar.

En la vida, el dolor y el sufrimiento siempre nos acompañan, pero podemos compensar los momentos malos con los buenos. En cambio cuando vivimos sin placer, no podemos escapar del dolor, ni tampoco disfrutar. Es un síntoma persistente que aparece en la depresión y en esquizofrenia. Y del que hablaremos en este artículo.

Anestesia emocional

La anestesia emocional es un estado de pasividad en el que la persona afectada no es capaz de experimentar emociones placenteras. Esta sensación de anestesia emocional se conoce como anhedonia y es la pérdida de placer en las actividades de la vida diaria. Y se traslada a toda la esfera de la vida de la persona. Es como si a una persona le quitaran la capacidad de poder experimentar gratificaciones en sus relaciones sociales, sexuales y de la vida en general.

Muy a menudo, tras una crisis o un suceso vital estresante, El duelo: Como afrontar una pérdida dolorosa, las personas se quedan con una sensación residual de no poder disfrutar de la vida, no poder emocionarse, ni sentirse capaces de disfrutar la vida. Terminan sintiendo una molestia persistente, como una sombra que se apodera de ellos y les impide sentir. Así es como se sienten quienes viven con anestesia emocional.

No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide sobre tu cabellera.

Proverbio Chino.

Anhedonia

El término anhedonia es el antónimo de la palabra griega hedoné, que significa felicidad o placer. El término fue creado por el psicólogo francés Théodule-Armand Ribot para denominar la pérdida patológica de la felicidad, que afecta a numerosas personas. Decidió nombrar a la insensibilización para el placer: anhedo­nia. Del mismo modo que a la insensibilidad para el dolor se le denomina anestesia.

Actualmente es un concepto utilizado como síntoma para el diagnóstico en depresión y en esquizofrenia. Y se traduce como la pérdida de interés o placer en todas o casi todas las actividades de la vida. Más que tratarse de un trastorno en sí mismo, se ha analizado como parte de la sintomatología de algunos trastornos mayores como la depresión, adicciones, esquizofrenia u otros. Se trata de un síntoma que en depresión se vive como algo más transitorio, pero que en otros trastornos como la esquizofrenia es más estable y duradero a lo largo de la vida.

Es un término complejo y a menudo no está claro si la incapacidad para disfrutar significa lo mismo para todos aquellos que la experimentan. La anhedonia es síntoma de algunos trastornos por lo que debemos rastrear el origen de la misma para poder tratarla ya que la causa puede estar en un trastorno como los anteriormente descritos.

Para evitar el dolor, evita el placer.

Para evitar la muerte, evita la vida.

Causas de la anhedonia

No existe una causa específica en la anhedonia sino que se piensa que puede surgir de distintas situaciones mentales del individuo que la padece. Investigaciones sugieren que las causas de la anhedonia podrían estar vinculado a una parte del cerebro que se encuentra justo detrás de la frente conocida como la corteza prefrontal medial. Esta región del cerebro está implicada en los pensamientos que las personas tienen sobre uno mismo y sobre los demás. 

En términos biológicos hablamos de una alteración en el sistema dopaminérgico, que es el mecanismo encargado de producir sensaciones de placer y satisfacción al experimentar cualquier actividad agradable. Por lo general se produce un comportamiento anormal en el sistema de recompensas del cerebro en el sistema límbico. El sistema que interviene en la repetición de comportamientos que nos proporcionan bienestar, es la base de las adicciones. En algunos trastornos, la dopamina quedaría inhibida, con lo cual el deseo de repetición de determinada experiencia se anula. En definitiva, al no experimentar placer, dejamos de hacer lo que antes nos hacía disfrutar.

El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma.

Epicuro

Vivir sin placer

Durante el estado de anhedonia la persona está consciente y orientada, ve, oye, observa y recuerda, pero deja que todo pase por su lado con total indiferencia: la felicidad, el placer, o cualquier cosa positiva en la que se vea envuelto, el peligro, la tristeza, el vacío, son lo mismo.

La pérdida de placer puede producirse en todos los ámbitos y abarcar todas las experiencias vitales. O por el contrario afectar a distintas áreas de la vida de la persona. Como por ejemplo:

  • Ámbito social. Es la falta de interés y la ausencia de placer en las relaciones sociales. Las personas con anhedonia social no encuentran ningún motivo por el que interactuar con los demás a no ser que esto responda a necesidades materiales muy concretas.
  • Música. Aparece en personas que no pueden disfrutar escuchando música.
  • Sexual. Se trata de una alteración que perjudica la calidad de vida de quien lo experimenta y supone un problema de pareja. Serían las personas que no disfrutan durante sus relaciones sexuales.

Estas clasificaciones separan la incapacidad de sentir gusto en la música, en el sexo, o en el ámbito social, y se denominan como formas de anhedonia. Pero no tienen necesariamente que ver con ella, ya que la anhedonia es una imposibilidad global del disfrute y no limitada a solo un área específica de la experiencia.

Tipos de anhedonia

La anhedonia se puede diferenciar en siete conceptos. De manera aislada o combinados, se han empleado para describir la anhedonia. Tipos de anhedonia:

  • Sensación. Se refiere a la incapacidad para sentir placer a través del cuerpo. Es la anhedonia como estado, que caracteriza a la persona durante la mayor parte del tiempo. Tiene cierta probabilidad de ser considerado como un componente genético. Y ser causa de una posible alteración de los centros del placer del sistema nervioso.
  • Emoción. Es la incapacidad para ser consciente del placer. Lo que esta alterado sería la emoción que acompaña a la sensación del placer. El placer se encontraría embotado, lo que significa que el individuo no reconocería los estímulos placenteros.
  • General. Como la imposibilidad de ser consciente de cualquier tipo de emoción. Es la anhedonia extendida a todos los ámbitos. Una dimensión más general. Términos equivalentes que podrían ser apropiados serían el aplanamiento afectivo, la alexitimia, entre otros.
  • Expresión. Hace referencia a las personas que experimentan el sentimiento de placer, pero tienen dificultades para expresarlo. En ocasiones puede deberse a una cuestión meramente cultural. Pero afecta al plano afectivo y se traduce como alexitimia. La dificultad para experimentar placer puede ir de la mano con la incapacidad para expresar en palabras estados afectivos.
  • Falta de interés. Tiene más relación con la apatía. Es una cuestión más motivacional como una falta de interés más generalizada y suele deberse a algún acontecimiento en concreto. Es la ausencia de emoción, motivación o entusiasmo.
  • La pérdida de deseo o impulso. También tiene más relación con la abulia. Que es la incapacidad para iniciar movimientos. Es la falta de energía o voluntad para hacer cualquier cosa.

Anhedonia en otros trastornos

La anhedonia puede ser un síntoma de otros trastornos. La incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades, se produce en más enfermedades mentales. Lo más común es que se asocie a la depresión, aunque puede estar presente en otros trastornos, como el síndrome de Asperger, trastorno por consumo de sustancias Consumo de sustancias: Prevención del consumo adolescente o el trastorno esquizotípico de la personalidad. Así afecta la anhedonia a los diferentes trastornos:

  • Asperger-autismo. La anhedonia afecta sobre todo a la interacción social. Se experimenta en la incapacidad de experimentar placer en el trato con la otra gente, charlar, intercambiar impresiones o sentimientos, etc.
  • Depresión. La depresión es un trastorno del estado de ánimo, que se acompaña de alteraciones de la actividad (vitalidad), con pérdida de la capacidad de disfrutar de las cosas (anhedonia). Cuando una persona sufre una depresión nada le motiva ni le alegra o le hace disfrutar. Según desaparezcan los síntomas de la depresión, también irá desapareciendo la anhedonia.
  • Esquizofrenia. Los síntomas negativos de la esquizofrenia suelen implicar una ausencia o disminución del funcionamiento normal y la conducta, incluyendo dificultad para experimentar placer por las cosas que antes le gustaba realizar (anhedonia-insociabilidad), falta de energía y de interés (abulia-apatía), entre otros.
  • Adicciones. Los síntomas de la anhedonia se producen sobre todo durante la abstinencia. La anhedonia del adicto es un displacer producido por la ausencia de la sustancia. Los síntomas depresivos son fruto de la nostalgia por los efectos placenteros de la sustancia. Sentir el deseo de recuperar el placer o capacidad hedónica puede conducir a la recaída.

Toda felicidad es una quimera, sólo el sufrimiento es real.

A. Schopenhauer

Cómo superar la anestesia emocional

La anhedonia o anestesia emocional, puede suponer un mecanismo de defensa para la evitación del malestar que nos impide disfrutar de todo lo demás. Es por eso por lo que lo primero que debemos hacer es enfrentarnos al dolor y averiguar lo que nos impide sentir placer.

En primer lugar, debemos enfrentarnos al dolor. En parte, la persona no mejora porque siente que el dolor es demasiado elevado, no podrá con él y por eso, no lo afronta. No olvidemos que, para salir de este estado, debemos enfrentarnos a lo que nos genera malestar. Para ello la Terapia de aceptación y compromiso puede ser de gran ayuda para nosotros. Y nos ayudará a tomar distancia de aquello que nos causa dolor y aceptar el sufrimiento como algo temporal e inevitable contra lo que no podemos seguir luchando.

En segundo lugar, la incapacidad para sentir emociones placenteras implica que la persona haya olvidado identificar episodios placenteros de su vida. Es importante que empiece a redescubrir cuáles son las cosas que le han hecho sentir bien en el pasado. Debe enfocarse en episodios placenteros en lugar de centrarse en su malestar. Explorando en su interior descubrirá nuevas formas de bienestar. Además, el movimiento y el ejercicio físico son esenciales para sacarnos de este estado de anestesia emocional. El deporte produce una gran mejoría sobre la sensación de bienestar general.

Para finalizar, puede ser de gran ayuda la divulgación de ideas más realistas sobre este trastorno y cómo afrontarlo. Podemos ayudar a las personas que lo sufren dejando de culpabilizarlas y ayudar a apoyar su esfuerzo para superar esta situación. No todos los mensajes de ayuda que el entorno ofrece a la persona con depresión son beneficiosos: mensajes como: ¡Ánimo, tú puedes! , pueden ser entendidos por la persona deprimida como un fracaso al ver que no consigue dicha mejoría. Sí son ejemplo de mensajes de ayuda el comentar que no se encuentra solo, y que todas las personas que le quieren están con él.

En gran parte, tú construiste tu depresión. No te fue dada. Por tanto, tú la puedes destruir.

 Albert Ellis.

Bibliografía

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Sánchez Sarmiento, D. A. Tareas mi mismo. De la anhedonia a los dibujos nerviosos.

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