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Autoconocimiento personal: ¿Quién soy?

El autoconocimiento personal fue definido por la OMS como: el reconocimiento de nosotros mismos, de nuestro carácter, de nuestras fortalezas y debilidades, deseos y aversiones. Desarrollarlo nos puede ayudar a reconocer nuestras emociones, cuando estamos estresados o nos sentimos bajo presión. También es un prerrequisito para la comunicación efectiva y las relaciones interpersonales, así como para desarrollar empatía por otros. Es una de las diez habilidades de la vida diaria necesarias para lidiar con las demandas y retos del día a día.

En la antigua Grecia, ya existía lema “conócete a ti mismo”. Dichas palabras se podían leer en Templo de Delfos. Y era un requisito indispensable para poder consultar al oráculo. La persona debía tener la seguridad de saber lo que en realidad quería preguntar.

Examinarnos a nosotros mismos es un principio básico para la terapia en psicología. Promover el autoconocimiento es clave para que la persona reconozca lo que le pasa y consiga encontrar las soluciones pertinentes para enfrentarse a los problemas.

Autoconocimiento

El autoconocimiento es la base de la autoestima (concepción que tenemos de nosotros mismos) Autoestima: ¿ Te sobrestimas o te infravaloras ? De ahí la importancia del autoconocimiento para el desarrollo personal. Es la capacidad de responder quien soy yo, el conocimiento que tenemos de nosotros mismos. La manera en la que nos identificamos y no es fácil tener un autoconcepto claro.

Nada es tan importante como el peso que tienen nuestros juicios, acerca de nosotros mismos. Cómo nos valoramos es clave para mantener una adecuada salud emocional. La imagen que nos vamos haciendo de nosotros mismos se construye desde el momento en que nacemos a través de la interacción que tenemos con nuestras figuras de referencia. A partir de estas relaciones se va desarrollando un proceso de individualización. En la infancia nuestro autoconcepto gira entorno a las opiniones de nuestros padres y otros adultos.

Una persona con autoconcepto limitado de sí mismo suele sentirse incómodo con su apariencia física, tiene un deseo excesivo por complacer a los demás, se siente víctima de las circunstancias, tiene dificultad para expresar sus sentimientos, da excesivo interés o poca importancia a la ropa, busca agradar a los demás. Por el contrario, una persona con buen autoconcepto confía en sí mismo, no tiene temor a separarse de las personas, se siente bien frente a cualquier cambio, no le tiene miedo a las críticas, se hace responsable de sus propias acciones.

Cuando aprendemos a conocernos, en verdad vivimos.

R. Schüller

¿Quién soy?

Se han encontrado algunos de los principales motivos por los cuales las personas quieremos conocersnos y saber quiénes somos (Baumeister):

  • Por el simple deseo de aprender sobre uno mismo, lo cual denomina “appraisal motive”.
  • Para obtener información favorable sobre uno mismo, lo que se ha denominado comúnmente como “self-enhancement motive”.
  • El deseo de confirmar lo que las personas ya saben sobre sí mismos, lo cual puede ser llamado “consistency motive”.

Por lo general las personas tendemos a mantener una imagen estable sobre nosotros mismos. No nos gusta sentir que alguien quiere cambiar nuestra manera de ser. El problema es que nuestra imagen puede basarse en una idea poco real de quienes somos en realidad. Y solemos basar nuestro autoconcepto en una imagen idealizada de nosotros mismos.

Beneficios del autoconocimiento

La cuestión del autoconocimiento ha sido el centro de interés de la Psicología de la Personalidad, la cual ha pretendido profundizar en la persona y en los aspectos más propios de ella. Beneficios:

  • Aporta un sentido de coherencia al individuo.
  • Es la base de la confianza y el amor a sí mismo.
  • Proteger y enriquecer el yo.
  • Proyectarnos hacia el futuro.
  • Organizar el conocimiento que tenemos de nosotros mismos.
  • Sentido de continuidad de la personalidad.
  • La persona construye una narrativa de vida coherente y consistente con los rasgos de personalidad.
  • Reduce discrepancias.
  • Es la base para tomar buenas decisiones en nuestra vida.
  • Promueve el crecimiento personal.
  • Protege del estrés emocional.
  • Nos permite ser libres.

Teoría de la autodiscrepancia

La teoría de las autodiscrepancias fue desarrollada por Higgins, y se basa en identificar distintas partes que forman el self o el Yo (identidad de uno mismo). Las personas poseemos nuestro Yo real (como nos percibimos a nosotros mismos) y además otros Yo probables (cómo podemos llegar a ser), que riñen inevitablemente. Quienes no perciben coherencia entre lo que son actualmente y lo que les gustaría o deberían ser tienden a sentir emociones negativas (tristeza, decepción, ansiedad). Existen tres dominios básicos del yo:

  • Yo actual-real. Es la representación de los atributos que se cree poseer actualmente. EJ. Soy feliz.
  • Yo ideal. El cual es tu representación de los atributos que te gustaría tener idealmente. Ej. Ojalá fuera más alta.
  • Yo debido-responsable. Es tu representación de los atributos que alguien cree que debería poseer. Ej. Debería estudiar más.

El autoconocimiento de todos nuestros yoes contribuye en nuestro bienestar. Desarrollar una identidad positiva o negativa influirá en el desarrollo de la autoestima.

Crisis de identidad «crisis existenciales»

Las crisis existenciales suceden a causa de una ausencia de relación entre lo que uno esperaba conseguir en la vida y una situación que no se asemeja a la ideada inicialmente. Es un debate entre nuestro yo ideal y el real. Para reducir las crisis es necesario reducir las autodiscrepancias con respecto a nuestra identidad.

En la adolescencia se produce una gran discrepancia y dudas respecto a la propia identidad. En este período de la vida se produce una proliferación de yoes. La discrepancia yo real-yo ideal, en los adolescentes se caracteriza por tener una representación ideal de sí mismos mejor que su representación real. Si hay poca discrepancia los adolescentes son : altruistas y quieren estar con los demás. En cambio, si hay mucha discrepancia tienden a: evitar situaciones afectivas con los otros y piensan que no necesitan de los demás. Por último, la discrepancia yo real-yo social, se caracteriza por tener una visión del mundo: más benévola y a rebajar sus propias necesidades a las de los demás (adolescentes con baja discrepancia- patrón complaciente «hacia el mundo»), o percibirlo como un sitio hostil, en el que la gente es manipuladora y poco digna de confianza (alta discrepancia-patrón agresivo «contra el mundo»).

La idea es que cuanto más se conoce una persona, más recursos tiene para saber enfrentarse a las dificultades. Y a poder anticiparse y encaminar su vida hacia lo que más le beneficia. Conocerse a uno mismo es tan importante que debemos procurar hacer un análisis progresivo. No es estático ya que nadie es igual en cada momento de la vida. Destacar lo que nos hace bien es sinónimo de inteligencia.

Terapia de autoconocimiento

El autoconocimiento se trabaja en terapia como una forma de asumir responsabilidad de sus actos y emociones. Se trata de mirarse hacia adentro de manera crítica. En terapia la persona debe asumir el control de su vida siendo consciente de lo que le pasa. Ej. Conocer la forma en la que está contribuyendo a que el problema se mantenga en el tiempo. En resumen el autoconocimiento ayuda en terapia a:

  • Responsabilizarse de su implicación en el problema.
  • Ayuda a que las personas reconozcan cómo se sienten y en qué situaciones o desde cuándo.
  • Saca a la luz el problema para comenzar a resolverlo.
  • Análisis de la historia personal en la que se pueden analizar patrones de conducta.
  • Visionar nuestros actos como influidos por una serie de factores que los desencadenan y no como hechos aislados.
  • Debemos ser comprensivos con nosotros mismos. Y entender que todas nuestras características de personalidad han surgido en un momento en el que existía una necesidad.

Conocerse no es fácil, pues nos confronta con nuestros miedos e inseguridades, con aspectos que queremos de nosotros mismos y con aspectos o características que desearíamos no tener.

El autoconocimiento es el comienzo de la inteligencia, la cual es el final del miedo.

Krishnamurti

Grupos de autoconocimiento

Los grupos de autoconocimiento, como otros tipos de grupos de desarrollo personal o terapéutico, tienen como objetivo facilitar un espacio de interacción entre los participantes, de tal manera que se propicie la actualización de los problemas que cada uno atraviesa en su vida cotidiana.

Para que las personas logren la autorrealización es necesario ayudarles a:

  • Vivir en el presente.
  • Actualización de los problemas propios.
  • Desarrollar la autodirección o la capacidad para ser independientes.
  • Flexibles en la aplicación de los valores propios.
  • Sensibles a las necesidades propias y sus emociones.
  • Capaces de expresar sus sentimientos espontáneamente.
  • Buen autoconcepto y autoaceptación.
  • Capacidad para iniciar contacto en las relaciones interpersonales.
  • Decidir lo que son y lo que quieren llegar a ser.
  • Comprenderse a sí mismo y elegir el camino de su autorrealización.
  • Incrementar sus opciones de autoconocimiento, crecimiento y decisión personal.

Se ha resaltado la necesidad del autoconocimiento como algo imprescindible para alcanzar la autorrealización personal y el autodesarrollo. No es un lujo sino un requerimiento esencial para el autoperfeccionamiento de cada persona.

Trabajar el autoconocimiento

Estas serían algunas de las técnicas que se han desarrollado para trabajar el autoconocimiento:

  • Mindfulness. Nos acerca a nuestra verdadera identidad. En nuestra infancia aprendemos a basar nuestro sentido de identidad en factores externos (nombre, país de procedencia, profesión, estatus…). La meditación nos permite redescubrir nuestra verdadera identidad, basada en nuestros valores, fortalezas, habilidades y en nuestros defectos y debilidades. Este autoconocimiento aumenta la confianza en uno mismo y la estabilidad emocional.
  • Línea de la vida. Consiste en hacer una línea horizontal. Sobre la línea (que es tu vida) marcarás un punto que indique el momento presente. En la izquierda escribirás momentos importantes de tu pasado. Y a la derecha anotas lo que deseas para el futuro (objetivos, proyectos a corto y largo plazo).
  • ¿Quién soy? Vas a necesitar dividir un folio en 3 columnas. La primera columna indica cualidades actuales de la persona. A la derecha anota quien quieres llegar a ser. Y en la tercera columna describes cuál es tu plan para conseguirlo.
  • La rueda de la vida. Deberás dibujar un círculo grade y hacer secciones (pizza o un quesito) que representan las áreas más importantes de tu vida. Ej. familia, amistad, trabajo, etc. Después deberás asignarles un valor en función de la satisfacción que encuentres en cada área de tu vida.
  • Diario. Elige un momento, preferentemente al final de la jornada, para escribir tus emociones. Escribirlo te hará reflexionar en tus sentimientos. Y te permite entender mejor el origen de esas emociones.
  • La técnica del árbol. Dibujas un árbol en el que representes: el pasado en las raíces, el presente en el tronco, y el futuro en las ramas, hojas, flores y frutas ¿te gusta?, ¿no te gusta? En caso que desees realizar cambios, piensa en cómo las raíces pueden ayudarte.

Aceptación incondicional

Las razones de buscar nuestra identidad y quiénes somos, tiene como objetivo el crecimiento personal y el desarrollo de nuestras metas y objetivos vitales. Para obtener el bienestar personal deseado es necesario aceptarse incondicionalmente. Implica una completa e incondicional aceptación de uno mismo, de los demás y del mundo. Es una condición que no depende de unas características determinadas que posea la persona, sino que con esos rasgos o sin ellos la persona se acepta tal como es.

El autoestima también influye en nuestro trabajo de autoconocimiento. Debido a que «no se puede amar aquello que no se conoce». Y si no sabemos quiénes somos y cómo somos, no podremos dirigir nuestra vida hacia aquello que queremos. Tener un autoestima ajustada a la realidad es fundamental y se consigue cuando la persona no busca tener una elevada autoestima. Y por el contrario se centra en el objetivo de ser todo lo bueno que puede llegar a ser.

Debemos tener cuidado porque nuestra identidad muchas veces se ha ido construyendo en base a las muchas etiquetas que otros nos han puesto y que no necesariamente reflejan todo lo que somos. Por eso es tan importante que hagamos un esfuerzo por conocernos.

Nunca llegamos a conocernos por completo. Pero se trata de esto mismo, de seguir creciendo a pesar de la confusión y el desorden. Las personas debemos seguir en busca de nuestra identidad. Debemos aprender a vivir con nosotros y saber lidiar con los conflictos internos que surgen dentro de nosotros. Conocernos nos lleva a ser auténticos y encontrar nuestra verdadera esencia. Es una forma de madurez, que nunca termina de desarrollarse y que nos aporta un gran conocimiento y bienestar.

Cuanto más te conoces a ti mismo, más claridad hay. El autoconocimiento no tiene fin. No alcanzas un logro, no llegas a una conclusión. Es un río sin final.

Krishnamurti

Bibliografía

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