En este momento estás viendo Autoestima: ¿Te sobrestimas o te infravaloras?

Autoestima: ¿Te sobrestimas o te infravaloras?

La autoestima es el conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos. Influye en la valoración que realizamos sobre nuestra capacidad basándonos en nuestras experiencias. La autoestima forma parte de nuestra identidad. Hay personas que se subestiman (baja autoestima) y otras que se sobrestiman (alta autoestima). Ninguna de las dos es buena, ni realista. Conocerte implica saber cuáles son tus virtudes y tus defectos.

En definitiva es un concepto abstracto: un estado mental, un sentimiento o concepto que valora nuestro ser. Se va forjando poco a poco, se aprende y cambia a lo largo de la vida. Los problemas en la autoestima se han asociado a cuadros como la depresión, los trastornos alimentarios, los trastornos de personalidad, la ansiedad, y la fobia social.

Te sobrestimas o infravaloras

Es importante tener la autoestima ajustado a la realidad. La autoestima tiene que ver con el valor que nos asignamos a nosotros mismos. Y se realiza en función de los contactos y experiencias que tenemos con el entorno, ya sean positivas o negativas. Si uno tiene un valor desmesurado pero sin logros tendrá una autoestima desajustada. Por eso hay que encontrar un equilibrio entre el valor y los logros personales. Cuanto más nos esforcemos por dar lo máximo de nosotros mismos tendremos una mejor autoestima. Pero, no es saludable tener un autoestima que solo se base en los logros.

Escala de medida de autoestima (Rosenberg):

  1. Siento que soy una persona digna de aprecio, al menos tanto como los demás.
  2. Siento que tengo cualidades positivas.
  3. En general, me inclino a pensar que soy un/a fracasado/a.
  4. Soy capaz de hacer las cosas tan bien como la mayoría de los demás.
  5. Siento que no tengo mucho de lo que enorgullecerse.
  6. Adoptó una actitud positiva hacia mí mismo/a.
  7. En conjunto, me siento satisfecho/a conmigo mismo/a.
  8. Me gustaría tener más respeto por mí mismo/a.
  9. A veces me siento ciertamente inútil.
  10. A veces pienso que no sirvo para nada.

Cada ítem se valora con tres puntos que se suman si son positivos (ítems: 1, 2, 4, 6 y 7). Y se restan si son negativos (ítems: 3, 5, 8, 9 y 10). Una puntuación inferior a 15 indica una autoestima baja, situándose la autoestima normal entre los 15 y los 25 puntos.

Autoestima: características

La autoestima se caracteriza por ser un componente de la identidad que:

  • Facilita el funcionamiento óptimo intrapersonal e interpersonal.
  • Pueden adquirirse y desarrollarse o mejorarse.
  • Nos permiten comunicarnos eficazmente con nosotros mismos y con los demás.
  • Su estudio tiene un interés aplicado. Las disciplinas que la estudian aplican sus descubrimientos para ayudar a desarrollar las cualidades positivas de las personas.
  • A nivel aplicado sirven para el desarrollo de: la Inteligencia emocional, la autoestima sana y las habilidades sociales, el bienestar y el buen funcionamiento psicológico, personal e interpersonal.

Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna.

Oscar Wilde

Componentes del autoestima

La autoestima se compone de cuatro elementos:

  • Cognición. Se refiere al autoconcepto, la opinión que se tiene de la propia personalidad y de las conductas.
  • Emoción. Se refiere a la valoración de lo positivo y negativo que hay en el individuo. Implica un sentimiento favorable o desfavorable sobre nosotros. Nace de la observación propia de uno mismo y de la interiorización de la imagen y opinión que los demás tienen de nosotros.
  • Conducta. Se refiere a la autoafirmación y a la autorregulación dirigida a llevar a la práctica un comportamiento consecuente, lógico y racional.
  • Actitud. Contempla las formas habituales de pensar, actuar, amar y sentir de las personas con consigo mismas.

Factores que crean una buena autoestima

El desarrollo del autoestima se elabora desde la infancia. Por eso la relación que establecen los padres con los hijos es un factor fundamental. No hay nada que produzca más satisfacción que nos digan que nos quieren por ser como somos. Ser aceptados, valorados, y queridos. Para los niños, los padres son muy importantes para formar la autoestima. Tipos de vínculos que promueven una buena autoestima:

  • Cariñosos. Son padres que aceptan a sus hijos por completo.
  • Firmes. Imponen unas reglas de control externo que ayudan a la regulación interna del niño/a.
  • Plantean exigencias. Se le plantean retos y tiene control sobre el entorno. Tiene idea sobre lo que puede y no puede hacer.
  • Utilizan una buena disciplina no coercitiva. Explican las situaciones y las consecuencias de las acciones. Y las razones por las que es inapropiado hacer eso.
  • Democráticos. Saben escuchar al niño. Le estimulan para que de sus opiniones. Y lo valoran y aceptan tal cual es.

Alta autoestima

Hace referencia al conjunto de percepciones y actitudes positivas que tiene una persona de sí misma. Demuestra una gran capacidad de compromiso y responsabilidad con lo que se realiza o quiere conseguir. Lo que genera motivación para asumir nuevos retos y trabajar por cumplir las metas propuestas. Características de personas con alta autoestima:

  • Más autónomas.
  • Tienen más fortaleza al recibir críticas.
  • Se enfrentan mejor a la frustración.
  • Atribuyen correctamente las causas asociadas a situaciones problema.
  • No se culpabilizan siempre y aceptan sus errores.
  • Creen que son importantes.
  • Son más creativas.
  • Independientes.
  • Responsables ante los demás y ante sí mismos.

Baja autoestima

La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo. Es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria. Y puede conllevar a otro tipo de problemas: síntomas de ansiedad, depresión, problemas de conducta, estrés, adicciones, etc. Son personas que suelen tener dificultades para enfrentar los problemas. Y su estado de ánimo está caracterizado por una alta fragilidad y poca confianza en sí mismos. Tienden a estar tristes, preocupados, inseguros, temerosos, con sentimientos de culpa e inferioridad. Características de personas con baja autoestima:

  • Autocrítica rigorista. Estado habitual de insatisfacción consigo mismos.
  • Hipersensibilidad a la crítica. Se sienten fácilmente atacadas y experimentan resentimiento.
  • Indecisión crónica. Por un miedo exagerado a equivocarse.
  • Deseo excesivo de complacer. Temor a desagradar y perder la relación con la otra persona.
  • Perfeccionismo. Auto exigencia de hacer todo a la perfección. Con gran malestar si las cosas no salen como quería.
  • Culpabilidad neurótica. Se condena por conductas que no siempre son objetivamente malas, exagera la magnitud de sus errores y los lamenta indefinidamente, sin llegar a perdonarse por completo.
  • Hostilidad flotante. Irritabilidad a flor de piel, todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface.
  • Tendencias defensivas. Todo lo ve negro: su vida, su futuro y a sí mismo.

Autoestima en los niños

Los niños demuestran que tienen autoestima antes de los ocho años, pero no es hasta esta edad cuando desarrollan un autoconcepto coherente. Entre los cuatro y siete años sobrevaloran sus habilidades (no quiere decir que tengan una alta autoestima). La incapacidad de comparase con otros niños, no les permite tener una visión realista sobre sus destrezas reales. Elevan su autoestima en base a relaciones no estables como Ej. encestar tres veces en la papelera.

La autoestima en los niños no está relacionada con la competencia, ni la capacidad de hacer bien las cosas o hacer amigos. Se expresa en base a la confianza, la curiosidad, el interés por investigar su entorno y su adaptabilidad. Un niño con buena autoestima es un niño motivado. El niño que se quiere y sabe que vale podrá enfrentarse de mejor manera a la sociedad. Un niño con buena autoestima cumple una serie de características:

  • Preferencia por los retos.
  • Iniciativa y autonomía.
  • Son menos retraídos.
  • Afrontamiento del estrés.
  • Adaptabilidad.

Pasos para desarrollar la autoestima

Para desarrollar la autoestima hay que pasar por una serie de elementos previos que hay que ir cumpliendo:

  • Autoconocimiento. Conocer las partes que componen la identidad. Cuáles son sus manifestaciones, necesidades y habilidades. Son las características que definen a la persona cundo actúa.
  • Autoconcepto. A veces es utiliza como sinónimo de autoestima. Pero no debemos confundirlo. El autoconcepto es una parte del desarrollo de la personalidad: «la imagen que tienen las personas sobre si mismas». La autoestima sería la dimensión emocional y el autoconcepto la dimensión cognitiva.
  • Autoevaluación. ¿Cómo soy? Es la capacidad de evaluar las cosas como buenas o malas.
  • Autoaceptación. ¡Así soy y qué! Se trata de admitir y reconocer todas las partes de uno mismo.
  • Autorespeto. Atender y satisfacer tus necesidades y valores. Expresa tus sentimientos y emociones sin hacerte daño ni culparte. Busca y valora todo aquello que te haga sentir orgulloso y feliz.

Autoestima sana

La autoestima sana se puede definir como: «La actitud positiva hacia uno mismo, que incluye la tendencia a conducirnos (es decir, a pensar, sentir y actuar), en la forma más sana, feliz y autosatisfactoria posible. Teniendo en cuenta el momento presente y también el medio y largo plazo, así como nuestra dimensión individual y social.» Según esa definición, mantener una autoestima sana implicaría:

  • Conocernos a nosotros mismos, con nuestros déficits y también con nuestras cualidades y aspectos positivos. Para ello, habría que reducir al mínimo nuestras distorsiones o «puntos ciegos» (características personales de las que no somos conscientes).
  • Aceptarnos incondicionalmente, independientemente de nuestras limitaciones o logros, y de la aceptación o el rechazo que puedan brindarnos otras personas. Aunque procuremos ir mejorando lo que dependa de nosotros.
  • Mantener una actitud de respeto y de consideración positiva hacia uno mismo.
  • Visión del yo como potencial, considerando que somos más que nuestros comportamientos y rasgos. Aceptar que estamos sujetos a cambios, y que podemos aprender a dirigir esos cambios, orientándonos a desarrollar nuestras mejores potencialidades. ¿Cuáles son tus fortalezas? y todo lo que tienes que saber sobre ellas
  • Relacionarnos con los demás de forma eficaz y satisfactoria.
  • Buscar activamente nuestra felicidad y bienestar, siendo capaces de demorar ciertas gratificaciones para conseguir otras mayores a más largo plazo.
  • Atender y cuidar nuestras necesidades físicas y psicológicas: nuestra salud, bienestar y desarrollo personal; igual que una buena madre atiende las necesidades de su hijo.

La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar.

Carl Rogers

Bibliografía

Mamani Calla, S. B. (2018). Incidencia de autoestima en el rendimiento académico de los estudiantes de la Institución Educativa Secundaria Agroindustrial Pomaoca-Moho 2018.

Giraldo, K. P., & Holguín, M. J. A. (2017). La autoestima, proceso humano. Revista Electrónica Psyconex, 9(14), 1-9.

Silva-Escorcia, I., & Mejía-Pérez, O. (2015). Autoestima, adolescencia y pedagogía. Revista electrónica educare, 19(1), 241-256.

Villanueva, E. R. (2013). Inteligencia Emocional y Conceptos Afines: Autoestima Sana y Habilidades Sociales. Recuperado el, 7.

Roca, E. L. I. A. (2013). Autoestima sana. Una visión actual, basada en la investigación.

Gracia, J. C. L. (1995). Autoestima.

Deja una respuesta