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Consumo de sustancias: Prevención del consumo adolescente

El consumo de sustancias es un gran problema en nuestra sociedad. Una adicción se convierte en un trastorno de consumo de sustancias en el momento en el que la persona se ve influida por un malestar significativo en áreas importantes de la vida. Ej. Pierden su trabajo, su pareja, las relaciones sociales, etc. Y su vida gira en torno a conseguir un estado placentero que solo consiguen consumiendo. Actualmente existen problemas tanto con el consumo de sustancias legales: alcohol y tabaco, las más consumidas. Y con las ilegales: cannabis y cocaína, entre las más utilizadas. Pero se están empezando a considerar otras adicciones llamadas: adicciones sin sustancia porque no involucran ninguna sustancia, pero causan la misma adicción. Estoy hablando de: series, videojuegos, poker online Adicción al juego: Cuando jugar no es divertido, aplicaciones de los móviles y redes sociales.

Cualquier droga consumida en exceso provoca una activación directa del sistema de recompensa del cerebro que participa en el refuerzo de los comportamientos y la producción de recuerdos. Provocando una activación tan intensa del sistema de recompensa que se ignoran las actividades normales. Diríamos que la persona solamente reacciona y se encuentra bien si tiene la droga en su organismo. Es la única forma en la que puede llevar a cabo su vida a pesar de estar envuelta en todos los problemas derivados del consumo. Consumo para evitar el dolor y es el propio dolor el que me incita al consumo. Un círculo vicioso del que solo se puede salir con ayuda y la participación de la persona consumidora.

Prevalencia de consumo

A modo introductorio habría que conocer cuáles son las cifras reales de consumo. Y cuáles son las sustancias que más se consumen. La sustancia que más se consume en Europa es el alcohol. Para empezar se debe desmentir la idea de que hay un mínimo de consumo aceptable. El único consumo con riesgo cero es el consumo cero. Existen los límites de consumo de bajo riesgo: 10 gramos para mujeres (un chupito o media copa de vino o una caña) y 20 gramos para hombres (dos chupitos o una copa de vino o una jarra de cerveza). El consumo por encima de estos límites aumenta significativamente la mortalidad.

  • Cada año mueren en Europa prematuramente alrededor de 138.000 personas de entre 15 y 64 años de causas relacionadas con el alcohol. Un 40% de cirrosis hepática un 30% en accidentes y violencia, un 20% de cáncer.
  • Los bebedores de la UE consumen más de 600 veces el nivel establecido por la Autoridad Europea de seguridad Alimentaria.
  • Solo entre un 4% y un 23% (dependiendo del país) de personas que necesitan tratamiento acaban teniendo acceso a él.
  • En Europa se gastan 311€ por persona al año en consumo de alcohol.
  • Los Europeos de más de 15 años beben cada día unos 27 gramos de alcohol (equivalente a tres consumiciones de bebida de baja graduación). Lo que equivale a 120 unidades de vino, o 300 unidades de cerveza al año. Son dos veces el promedio mundial.

Lo que medimos afecta a lo que hacemos. Si no medimos lo correcto, no haremos lo correcto.

Joseph Stiglitz

Consumo de sustancias

Se ha dejado de utilizar la expresión adicción por su connotación negativa. En su lugar se utiliza la expresión
más neutra consumo de sustancias para describir el amplio abanico de un trastorno. Los trastornos relacionados con sustancias abarcan diez clases de drogas distintas: alcohol; cafeína; cannabis; alucinógenos (con categorías separadas para la fenciclidina y otros alucinógenos), inhalantes; opiáceos; sedantes, hipnóticos y ansiolíticos; estimulantes (anfetamina, cocaína y otros estimulantes); tabaco; y otras sustancias (o sustancias desconocidas). En la clasificación más actual se divide entre: trastornos por consumo de sustancias (se debe especificar la clase) y trastornos inducidos por consumo de drogas (intoxicación o abstinencia). Entonces tenemos que diferenciar entre Ej. Trastorno por consumo de alcohol, Intoxicación por alcohol y Abstinencia de alcohol. Y así con el resto de sustancias implicadas en el consumo.

Para diagnosticar un trastorno por consumo de sustancias es necesario que se produzcan al menos dos o más de:

  • El uso de la sustancia se hace en mayor cantidad o por un periodo de tiempo más largo de lo que pensaba inicialmente la persona.
  • Un deseo persistente y uno o más esfuerzos inútiles para suprimir o controlar la sustancia.
  • Una gran parte del tiempo se emplea en actividades necesarias para obtener la sustancia, consumirla o recuperarse de sus efectos.
  • Craving. Intenso deseo de consumir. Suele ocurrir en ambientes en los que la droga se haya consumido o adquirido.
  • Incumplimiento de las obligaciones laborales, escolares o familiares.
  • Se continua consumiendo a pesar de tener conciencia de los problemas sociales o personales que parecen causados o exacerbadas por el consumo de la sustancia.
  • Reducción considerable o abandono de actividades sociales, laborales o recreativas.
  • Consumo en situaciones de riesgo físico.
  • Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de los problemas psicológicos o físicos que padecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia.
  • Síntomas de abstinencia característicos de la sustancia consumida o consumo para evitar la aparición de los síntomas de abstinencia.

Tolerancia

Se desarrolla por la ingesta continuada de una sustancia y la adaptación del organismo a la misma. Cuando el cuerpo recibe cada vez más dosis la sustancia termina provocando menos efecto. Y se necesita de más cantidad para conseguir el mismo efecto inicial. Lo que ocurre es que cuando nuestro cuerpo recibe una sustancia, la que sea, lucha por deshacerse de ella. Se producen varios tipos de tolerancia:

  • Metabólica. Con la práctica de un uso continuado el organismo cada vez es más efectivo y elimina más rápido la droga. Con su respectivo efecto de necesidad continuada de consumir.
  • Celular. También se producen cambios de tolerancia en las propias neuronas que se acostumbran a la droga.
  • Psicológica. Y por supuesto no seria una adicción si no habría tolerancia psicológica. La sustancia se condiciona a ciertos estímulos relacionados al consumo Ej. una jeringuilla, un baño… Toda la experiencia del consumo de drogas está condicionada a ciertos elementos que recuerdan el deseo de consumir.
  • Cruzada. Además la tolerancia ocurre con sustancias similares que producen los mismos efectos Ej. alcohol y los barbitúricos. A este tipo se le denomina tolerancia cruzada. Aunque no hayamos probado otra sustancia nuestro cerebro ya ha desarrollado tolerancia a una sustancia de la misma familia, que actúa de la misma manera.
  • Inversa. A lo largo de la drogodependencia ocurre un fenómeno que puede llegar a ser muy peligroso si no se conoce. El consumidor de heroína recae y consume la dosis que solía consumir. Lo que sucede es que su organismo y células todavía tienen droga acumulada en los tejidos. Por lo que una dosis podría tener más efecto del que la persona busca en un momento. Provocándose una sobredosis inesperada.
  • Aguda. Cuidado también con la tolerancia aguda que puede ocasionar muchos comas etílicos. Durante una noche de fiesta podemos caer en la trampa de seguir bebiendo porque los efectos se han desvanecido. No tenemos en cuenta que nuestro organismo sigue estando lleno de alcohol aunque los efectos hayan disminuido. Pudiendo provocarnos un coma por intoxicación con alcohol.

Síndrome de abstinencia

El síndrome de abstinencia se produce cuando la persona abandona el consumo. Como nuestro organismo está condicionado por todas partes a la presencia de la sustancia se altera cuando no se la suministramos. Produciéndose así un estado contrario al que conseguíamos con la droga. Ej. Si la droga era estimulante el síndrome de abstinencia se experimenta con adormecimiento y depresión. Y al contrario si la sustancia era sedante, el cuerpo abstinente reaccionará de manera agitada.

Para superar con éxito el síndrome de abstinencia de cualquier tipo de sustancia se ha de considerar: El tipo de droga, el contexto (una desintoxicación en un ambiente seguro y libre de drogas facilita la recuperación), la duración de los síntomas de la abstinencia (los síntomas más fuertes duran una semana y los más suaves duran más de un mes), un estilo de afrontamiento basado en: saber comunicar el malestar y buscar tratamiento.

Para el alivio de los síntomas se pueden suministrar fármacos que suplen el síndrome de abstinencia Ej. metadona. Aunque siempre se debe acudir a un centro médico en el que nos adecuen la medicación que necesitamos en función de nuestros síntomas. Como he dicho arriba los síntomas de abstinencia son los contrarios a los que nos produce el consumo. Por lo que se trata de paliar estos síntomas para progresivamente ir eliminándola de nuestro organismo. Es importante asistir a terapia, hay: grupos de terapia, Terapia de grupo, servicios telefónicos, terapeutas especializados, centros específicos, comunidades terapéuticas etc.

Mecanismos de refuerzo

La adicción al consumo de sustancias se basa en el mismo mecanismo que utiliza nuestro cerebro para hacer más probables conductas necesarias para sobrevivir: alimentarse, tener sexo o mantener vínculos de apego con nuestros hijos. El sistema de recompensa del cerebro es el núcleo accumbens quien descarga dopamina (hormona de la felicidad). Algunas drogas estimulan directamente liberando dopamina. Y otras en cambio inhiben la recaptación de la dopamina. Permitiendo que la sensación placentera dura más en nuestro organismo. Ej. anfetaminas y cocaína.

A largo plazo la adicción provoca cambios en el cerebro. Se alteran los receptores neuronales, se producen cambios en el aprendizaje, y la memoria. Y hay un cambio en los refuerzos cerebrales que van a estar predispuestos a consumir incluso en personas abstinentes desde hace años. El estrés y otras situaciones vitales traumáticas, pueden debilitar el sistema de recompensa e incitarnos a consumir para evitar el malestar.

Lo desafortunado de este mundo es que los buenos hábitos son mucho más fáciles de abandonar que los malos.

Somerset Maugham

Factores de riesgo del consumo de sustancias

El consumo de sustancias adictivas altera el funcionamiento normal del individuo proporcionándole un elevado malestar. Se han diferenciado tres factores de riesgo para explicar el inicio del consumo de sustancias:

  • Macrosociales: Podemos destacar la aprobación social con la que cuenta el consumo de sustancias legales como el alcohol, o el tabaco. E incluso de sustancias ilegales como el cannabis. Generan un modelo de consumo aprendido por imitación que aumenta la probabilidad de su consumo sin restricciones. Además la publicidad no ayuda. Y asocia el éxito personal y el estatus con el consumo de alcohol. Las campañas insuficientes, la fácil disponibilidad de las drogas. Y su asociación a fiesta, tiempo libre y discotecas. Suponen unos factores que perjudican sobre todo a los más jóvenes.
  • Microsociales: Se incluyen circunstancias familiares conflictivas que disponen al consumo como método de evasión o canalización de los sentimientos negativos. Las pautas de crianza: desestructuradas y sin límites, o excesivamente rígidos sin reforzamiento positivo. Influyen en la aparición de conductas negativistas y desafiantes en la familia y hacia la sociedad que predisponen al consumo. También observar el consumo familiar como algo habitual termina por desencadenar los mismos patrones por aprendizaje vicario (observación). Unido a patrones de comunicación deficientes en los que no se informa sobre los efectos y consecuencias de las drogas y la presión social del grupo de iguales favorece el riesgo del consumo.
  • Personales: Se destaca el factor novedad, curiosidad ante la falta de información. Y falsas expectativas tras su consumo. Además que al estar tan socialmente aceptada se suelen opacar los efectos nocivos. Factores asociados a las características personales como: bajo repertorio de habilidades sociales, introversión, baja autoestima etc. Todo esto facilita la búsqueda de compensación de estas carencias que pueden ser muy deseadas en la adolescencia cuando se sobrestiman tanto las relaciones sociales.

¿Por qué los jóvenes consumen drogas?

En estos momentos, los jóvenes disponen de toda la información necesaria para elegir no consumir debido a las consecuencias negativas. Pero a pesar de la información los adolescentes siguen consumiendo (y los adultos también) ¿Por qué las consumimos?:

  • Características de nuestra época. En esta sociedad de consumismo prima la inmediatez. No se educa a los niños/as en la frustración. No experimentan aburrimiento, y se dejan llevar por todo un sistema creado para consumirlo todo. Es el reflejo del consumismo.
  • Características de la adolescencia. Están relacionadas con la búsqueda de sensaciones, dar la talla, encajar, querer ser mayores, integrarse, sentirse a gusto etc.
  • No nos permitimos estar mal. Hay una falta de humanidad en la que no se permite pasarlo mal. La constante competitividad, la necesidad de aguantar la explotación individual, no podemos quejarnos, ni reclamar las injusticias. Formamos parte de un mundo en el que siempre debemos darlo todo y todo eso favorece el consumo de drogas que puedan aliviar el dolor y ocultar nuestras verdaderas emociones.
  • Efectos del consumo a corto y largo plazo. Encontramos en las conductas asociadas al consumo un reforzamiento placentero inmediato. La droga es un sustituto asegurado de placer. Y en cambio los efectos a largo plazo del consumo, solo se divisan en un horizonte lejano. En el que las consecuencias negativas son muy poco probables que sucedan.
  • Efectos de conductas saludables a corto y largo plazo. Sucede el efecto contrario con las conductas saludables Ej. hacer deporte o comer sano. Son conductas que requieren de un gran esfuerzo y cuyo efecto a corto plazo es la frustración y el trabajo duro. Los efectos positivos solo se consiguen después del gran trabajo anterior.

Prevención del consumo en adolescentes

Para prevenir el consumo en adolescentes es importante tener en cuenta los factores de protección: disminuyen la probabilidad de desarrollar problemas relacionados con las conductas de riesgo. Pautas para la prevención del consumo en adolescentes:

  • Propiciar ambientes libres de drogas. Ambientes en los que la droga no se encuentre tan fácilmente.
  • Papel de la familia. La familia debe tener una posición clara respecto al no consumo de drogas. Y debe ser siempre una fuente de apoyo y de comunicación para el joven.
  • Papel de los iguales. El ambiente de los amigos debe favorecer el no consumo. Tener un entorno saludable.
  • Papel de la escuela. Siempre se deben informar de los indicios de un peor rendimiento y prestar atención al fracaso escolar.
  • Educadores y profesionales: Es responsabilidad de los profesionales detectar y abordar problemas emocionales o de salud mental. Así como fomentar el desarrollo de habilidades sociales, toma de decisiones y percepción del riesgo.
  • Fomentar desde pequeños experiencias altamente gratificantes que no impliquen consumir cosas. Ej. disfrutar de una tarde de paseo por el monte.
  • Debemos permitir la frustración, el fracaso, el aburrimiento y aprender de los errores y malas experiencias.
  • Favorecer el autoestima y motivación asociadas al trabajo y al esfuerzo.
  • Desarrollar competencias personales: solución de problemas, “ayudar a pensar», control emocional, etc.
  • El ambiente familiar debe ser positivo, dentro de los conflictos, lleno de afecto, pero también de control (no vigilancia).
  • Implementar la curiosidad por una profesión un área de trabajo. Inculcar valores de esfuerzo y trabajo que favorezcan la inserción laboral.

¿Cómo dejar de consumir?

Ante los primeros consumos adolescentes no debemos mirar para otro lado. Es importante que el entorno le haga ver lo que no funciona bien (como un espejo). Es importante reforzar los factores de protección, minimizar los factores de riesgo, aplicar límites y consecuencias respecto a unos objetivos marcados con el/la joven. Importante el diálogo sin juzgar, escuchando y argumentando los pros y los contras de consumir. Para finalizar debemos buscar apoyo: en figuras cercanas y en profesionales especializados.

Entre los más jóvenes no se produce el abuso de sustancias. Por lo que estos objetivos son para los adultos con trastornos por consumo de sustancias. La desintoxicación (es solo un estadio y a veces no es lo más importante) es el objetivo último de todo el tratamiento. Y es el primer paso para la rehabilitación. Se realiza en un entorno hospitalario e implica: eliminar la sustancia del organismo, restablecer el equilibrio del funcionamiento orgánico sin tóxicos, paliar el síndrome de abstinencia y prepararse para el tratamiento psicológico de deshabituación. Se basa en: romper hábitos y estilos de vida relacionados con consumos, desarrollo de habilidades personales para funcionar con eficacia y autonomía, evitar recaídas en el consumo de drogas y un entorno controlado en un centro de día o ambulatorio.

“Si tu ….(proyecto/objetivo/compromiso) es estar mejor, entonces…” (Iglesias, B., 2016):

  1. Debes admitir que tienes un problema con las drogas y tomar la decisión firme de abandonarlas
  2. Después interrumpirás totalmente el consumo exponiéndote a la abstinencia física y psicológica asociada.
  3. Introducirás cambios en tu estilo de vida (familia, social, laboral, comunitario).
  4. Entrenaras nuevas habilidades.
  5. Afrontaras los problemas de cada día, crisis, recaídas… sin recurrir a mecanismos sobreaprendidos de consumo (escape-evitación).

Todo el sufrimiento, el estrés y la adicción provienen de no darte cuenta de que ya eres lo que estás buscando.

Jon Kabat-Zinn

Bibliografía

  • American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Ed. Médica Panamericana.
  • Colegio de psicólogos de Navarra. (2021). I Webinar Adicciones: Trastornos adictivos: evaluación, prevención e intervención.
  • Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (2019). Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) 1994-2018. Plan Nacional sobre drogas.

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