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Déficit de atención con hiperactividad en niños

El déficit de atención con hiperactividad es un trastorno que genera mucha incomprensión. Son niños que pueden ser juzgados por los demás como mal educados, traviesos, caprichosos, desobedientes, vagos, egoístas o rebeldes. Es clave dar la visibilidad a este trastorno que causa tantas dudas e incomprensión entre la población. No podemos tratarlo como un simple problema de incontrolabilidad sobre la conducta. Hay mucho más detrás, y te invito a que sigas leyendo para que lo conozcas mejor.

Características del TDAH en niños

Se define como un conjunto complejo de manifestaciones diversas que se agrupan en tres áreas: la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad. Lo más característico de este trastorno es que es estable tanto situacionalmente como a lo largo del tiempo. En resumen, no es posible un momento en el que no presente estos síntomas. El niño se comporta alterado en todos los ambientes y situaciones diarias (por lo menos en dos: en casa, en el colegio, con amigos). Estas alteraciones o una de ellas, se empiezan a notar a la edad de dos o tres años.

Se deben cumplir seis características de cada uno de los dos grupos siguientes, y ocurrir por lo menos durante seis meses. Y deben aparecer antes de los 12 años.

El primer grupo es el déficit de atención y se evidencia por alguna de estas características:

  • Presta poca atención a detalles y fallos por descuido.
  • Dificultades para mantener atención.
  • Parece no escuchar.
  • No sigue instrucciones.
  • Dificultad para organizar tareas/actividades.
  • Evita iniciar tareas que requieren esfuerzo mental sostenido.
  • Pierde cosas.
  • Se distrae con facilidad.
  • Olvida actividades cotidianas.

El segundo grupo es el llamado hiperactividad-impulsividad. La hiperactividad implica inquietud motora excesiva. La actividad es excesiva, inoportuna, desorganizada, carente de objetivo y no se puede regular en función de las demandas externas. Se puede reconocer por alguna de estas características:

  • Juega con manos/pies o se retuerce en su asiento.
  • Se levanta cuando se espera que esté sentado.
  • Corretea o trepa (adultos: estar inquieto).
  • Incapaz de jugar o ocuparse tranquilamente actividades recreativas.
  • Actuando como “si le impulsara un motor”.
  • Habla excesivamente.

Y de forma asociada aparece también la impulsividad. Como una deshinibición en las relaciones sociales, falta de precaución en situaciones peligrosas e incumplimiento de normas sociales. Formas en las que se puede manifestar:

  • Responde antes de terminar la pregunta.
  • Interrumpe o se inmiscuye con otros.

Origen del déficit de atención

  • Hipótesis genéticas. Se ha planteado una posible heredabilidad del trastorno. Teniendo en cuenta la aparición de antecedentes familiares en niños con TDAH.
  • Lóbulo frontal. Retraso o anormalidad en la maduración del lóbulo frontal. Esta es la hipótesis principal que explica porque el niño no consigue regular su actividad ante demandas concretas del ambiente.
  • Efecto paradójico de los estimulantes. Los niños con déficit de atención necesitan más estimulación, y aquí lo paradójico del asunto. Su cerebro está menos activado que en el resto. Y la hiperactividad es la forma que encuentra el cerebro para auto activarse.

Subtipos de déficit de atención

Hay tres subtipos del TDAH en función de la característica que más se manifiesta. Hay niños con un perfil de déficit de atención. Otros niños con un perfil que se caracteriza por la hiperactividad. Y por último un subtipo que combina ambos. También encontramos diferencias según: sexos, edad y grado de deterioro:

Inatento: En este grupo predominan los niños con indicadores de desatención. Se caracteriza por una mayor proporción de chicas de más edad. Y con peor rendimiento académico.

Hiperactivo-Impulsivo: Predominan los síntomas de hiperactividad.

Combinado: La mayoría de niños se clasifican dentro de este grupo. Hay mayor proporción de chicos con un mayor deterioro en general.

Déficit de atención

La atención es el fenómeno más representativo. Ya que la hiperactividad puede estar o no presente. Presentarían dificultades en tres niveles de atención: en la atención selectiva, en la atención dividida y por último en la atención sostenida.

  • Atención Selectiva. Como es sabido son niños que se distraen con facilidad. Tienen una gran dificultad en la atención selectiva. Lo que significa que les cuesta atender a los estímulos relevantes e ignorar los irrelevantes.
  • Atención Dividida. También presentan problemas para realizar varias tareas a la vez. O ser capaces de cambiar la atención de un estímulo a otro.
  • Atención Sostenida. Esta es la parte de la atención que más afectación presenta. Les cuesta mantener la atención de manera continuada en una tarea.

El interés influye en la atención. Todos atendemos más en aquellas asignaturas de clase que nos resultan más sorprendentes. Y en los niños con déficit de atención no es diferente. Cuando encuentran una tarea que les motiva, son capaces de atender correctamente.

“La atención puede fijarse y mantenerse cuando el niño está interesado y motivado. El problema aparece en situaciones que son: monótonas, aburridas y rutinarias. “

Hiperactividad

Cuando los niños son más pequeños se produce una hiperkinesia. Son movimientos descontrolados sin ninguna finalidad. Cuando empiezan a crecer se sustituye por la hiperactividad. Movimientos excesivos, pero con una finalidad. El exceso de movimiento suele disminuir con el paso de los años. Los adultos con TDAH empiezan a adquirir habilidades para controlar los movimientos, aunque desarrollan una inquietud que va por dentro. Ej. Tienden a mover las piernas cuando saben que deben permanecer sentados durante un tiempo.

Déficit de reflexividad

Se ha sustituido la impulsividad por el concepto de falta de reflexividad. Como ausencia de reflexión antes de realizar las actividades. Provocando que tomen respuestas precipitadas. Son niños que no pueden refrenarse, controlar su conducta o esperar para recibir recompensas. Unido a esto inician conductas impulsivas que pueden ser peligrosas. Y les trae problemas por no poder cumplir las normas sociales. El objetivo ya no es el de reducir la impulsividad, sino el de fomentar la reflexividad.

Problemas asociados al TDAH

  • Académicos. A nivel académico se suelen producir retrasos en la escolarización y el rendimiento. Pudiendo dar lugar al fracaso académico. El tiempo para hacer las tareas puede ser insuficiente o variable y muchas veces se interpreta como pereza o irresponsabilidad. En los adultos se producen menos logros laborales, absentismo y más probabilidades de desempleo.
  • Sociales. En las relaciones con los compañeros se produce rechazo o burlas hacia el niño con TDAH. Estos niños tienen más probabilidades de desarrollar: trastornos de conducta en la adolescencia y un trastorno de personalidad antisocial, en la edad adulta. También aumenta el riesgo de consumo de sustancias y el encarcelamiento, sobre todo si se han producido los anteriores.
  • Emocionales. Presentan sensibilidad hacia las críticas y una baja tolerancia a la frustración. Ansiedad por no poder llegar al nivel de sus compañeros lo que produce mucha frustración. Desmoralización y baja autoestima.

Cómo ayudar a niños con déficit de atención

  • Intervención con los profesores: Es necesario un diálogo continuo entre padres y profesores del niño. La clave es que estén dispuestos a colaborar. Los padres pueden pedir citas o tutorías con los profesores en las que se explique la situación del niño. Ofrecerles información acerca del trastorno y plantear medidas que favorezcan el rendimiento. Ej. colocarlo lejos de la puerta o las ventanas, reforzar el comportamiento, proporcionarle más tiempo para realizar las tareas, facilitar un entorno motivador etc. Son algunas posibilidades para poner en práctica en las aulas.
  • Intervenciones con los padres. Con el objetivo de fomentar un estilo parental asertivo, positivo que es permita guiar a sus hijos ante situaciones de estrés o de problemas. Los padres deben entrenarse para: una mayor comprensión del trastorno, mantener una comunicación efectiva, aprender a dar ordenes de manera correcta, detectar situaciones que generan problemas de comportamiento, administrar refuerzos y castigos etc.
  • Entrenamiento en autoinstrucciones. En estos niños es muy común el olvido de sus responsabilidades o que distraigan de las tareas que están realizando. Se trata en interiorizar normas para mejorar la planificación y seguimiento de instrucciones. Se han utilizado para enseñarles a «pensar antes de actuar». Al final del entrenamiento se trata de que el niño consiga regular su conducta dándose órdenes a si mismo Ej. Voy a escuchar al profesor.
  • Técnicas operantes. Sirven para identificar las conductas inadecuadas. Aprender cuáles son los factores que las mantienen y actuar sobre ellos para cambiarla. Se establece un plan para ir modificando la conducta que se desea eliminar. La más conocida es el reforzamiento positivo, pero hay muchas técnicas que nos pueden ayudar.
  • Habilidades sociales. Entrenar las habilidades sociales es básico para relacionarse de forma satisfactoria con los demás. Aprender a comunicarse para resolver conflictos, enseñar empatía, defender sus opiniones de forma asertiva, cortesía, saber compartir etc. Son habilidades que les ayudaran a relacionarse y hacer amigos.
  • Relajación. Se ha probado la relajación o realizar ejercicios vigorosos antes de comenzar una tarea. Es efectivo para disminuir conductas indeseadas durante la tarea que requiere atención.

Muchos de estos niños más allá de sus dificultades, también poseen habilidades muy positivas. Su exceso de actividad motora les hace ser muy buenos en algunos deportes, también son muy creativos e imaginativos. Son rápidos, ágiles, creativos, observadores, suelen tener muy buen humor y son sinceros y transparentes.

Espero que tras aprender más acerca de este trastorno y puedas comprender mejor lo que implica el TDAH.

«Pon atención a su falta de atención»

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