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El dolor crónico desde la perspectiva psicológica

El dolor crónico desde la perspectiva psicológica es una problemática de gran incidencia en la sociedad actual. Se estima que alrededor del 80 % de la población mayor de 65 años, podrían estar sufriendo esta enfermedad. Y el porcentaje aún es mayor en edades más avanzadas. A causa de patologías crónicas o neurodegenerativas que provocan el dolor crónico. El dolor crónico afecta a uno de cada cinco europeos (19%).

El problema que vamos a tratar a continuación está aún sin solucionar. Y la mayoría de personas que lo sufren no encuentran remedio ni fármacos que consigan paliar por completo su dolor. El mayor impedimento además del dolor, es la falta de sensibilidad ante la enfermedad. Puesto que en numerosas ocasiones estas personas deben pasar por un sin fin de especialistas para poder ser diagnosticados. Y todavía existen demasiados complejos al respecto.

Definición del dolor crónico

El dolor crónico se define como: «El dolor que dura más de tres meses y se diferencia del dolor agudo carece de significado adaptativa». Bajo esta dimensión se engloban diversas patologías como la lumbalgia, fibromialgia, artrosis, y cefaleas. Y desde la Psicología se está trabajando para para conocer cuáles son los factores psicológicos implicados. en su desarrollo, mantenimiento, cronificación tratamiento y recuperación.

El dolor crónico tiene un efecto devastador en muchos aspectos de la vida diaria de quienes lo padecen. Disminuye la calidad de vida en general. En especial se refleja en la salud física y emocional, pero también en la vida social y familiar. Se les dificulta trabajar de manera productiva, están cansados la mayor parte del tiempo y pueden llegar a sentirse aislados a causa del dolor. Desde la Iniciativa Pain Proporsal llevada a cabo por especialistas del ámbito del dolor, dijeron que dos terceras partes de las personas encuestadas no se sentían comprendidos por su entorno e incluso un 47% dijo sentir incredulidad sobre la veracidad de su dolor por parte de los demás.

Debido a esta falta de comprensión de la enfermedad y su falta de credibilidad por gran parte de la sociedad sufren muchísimo. Esto se traduce en problemas asociados a la enfermedad como es la ansiedad, la depresión, el suicidio y trastornos del sueño.

Teorías del dolor

A partir de la nueva conceptualización del dolor. Se abandonó la consideración clásica en la que era necesario un estímulo externo o un daño orgánico como causante del dolor en las personas. Se pensaba que el daño venia por una lesión el tejido. Y cuanto más tejido dañado había, más dolor se experimentaba. Pero se descubrió como había personas que sufrían dolor después de que el tejido ya se había reparado. Debido a este cambio de paradigma se creyó necesario investigar más a cerca de lo que ocurre para que se produzca el dolor continuado en ausencia de causas físicas aparentemente visibles.

Teoria de la puerta (Melzack y Wall). Desde esta teoría se establece que existen determinados aspectos psicológicos, emocionales y cognitivos, que pueden modular la experiencia de dolor. La explicación es la siguiente:

El dolor está mediado por los nociceptores (receptores del dolor) situados en la médula espinal. Los receptores del dolor actúan como una puerta permitiendo el paso de los impulsos nerviosos procedentes de los nociceptores (transmisores del dolor). El sistema puede modular la respuesta al dolor recibida: incrementándola, disminuyéndola e incluso neutralizándola.

Es por ello por lo que los factores psicológicos tienen un papel crucial en el significado y percepción del dolor. Motivando fenómenos como la percepción del dolor ante estímulos o partes del cuerpo ausentes (fenómeno del miembro fantasma: dolor tras la amputación de un miembro).

Dimensiones del dolor

La teoría del dolor propone tres dimensiones que integran la experiencia de dolor (Modelo de Melzack y Casey):

  • Dimensión sensorial-discriminativa. Intensidad, magnitud, localización y naturaleza del dolor. Es la transmisión de estimulación nociva que explica la intensidad del dolor y su localización en el organismo.
  • Dimensión motivacional-afectiva. Caracteriza el dolor como aversivo o agradable. Cualidades que se pueden relacionar con estados de ansiedad en el sujeto y con respuestas de escape-evitación. Es la evaluación que hace la persona cuando evalúa el dolor como positivo o negativo.
  • Dimensión cognitivo-evaluativa. Es la evaluación cognitiva del dolor a partir de las creencias y pensamientos del sujeto. Afecta al resto de dimensiones.

Es la experimentación de toda la cadena de dimensiones del dolor la que nos permite explicar como se convierte el dolor agudo en dolor crónico. El dolor continúa aunque el daño físico ha desaparecido porque queda asociado y condicionado a situaciones ambientales. Dando lugar a un dolor que ha sido reforzado positivamente (beneficios secundarios obtenidos por el dolor, como obtener una baja laboral, más descanso, más atención…) o negativamente (evitar conflictos personales o responsabilidades en el trabajo…), favoreciendo la cronicidad del problema.

Tipos de dolor crónico

Existen varias enfermedades que cursan con dolor crónico. Se habla de dolor crónico cuando su duración se extiende por más de tres meses desde que remite la lesión que lo generó. El dolor está asociado con enfermedades crónicas tales como la diabetes, la artritis, la fibromialgia o las migrañas.

  • Fibromialgia. Es la más característica de todas. Se define como la presencia de dolor musculoesquelético generalizado. Es un dolor o sensibilidad anormal a la presión en once de dieciocho puntos corporales concretos. Las intervenciones exclusivamente farmacológicas son insuficientes. Y la causa todavía es desconocida, influyen múltiples factores.

Se necesita fuerza para ocultar el dolor, se necesita valor para mostrarlo.Se necesita fuerza para sobrevivir, se necesita valor para vivir. Se necesita fuerza para ser tú, se necesita valor para vivir con Fibromialgia.

Cindy K. Bremer
  • Migrañas. Otra de las enfermedades que cursan con dolor crónico son las migrañas. Es un dolor de cabeza unilateral, pulsátil, de intensidad moderada. Se agrava con cualquier actividad física. Las migrañas se caracterizan por la presencia de auras, vómitos, mareos y alteraciones visuales y/o auditivas.
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica. La esclerosis es una enfermedad que se produce por la desnutrición de los tractos nerviosos que llevan el control motor en la parte lateral de la médula y la atrofia muscular. Causando la parálisis de grupos musculares cada vez mayores. El dolor se produce en la última etapa de la enfermedad.
  • Ciática. Es un dolor que irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático, que se ramifica desde la parte inferior de la espalda a través de las caderas y los glúteos y hacia abajo de cada pierna. El dolor puede variar ampliamente, desde un dolor leve hasta una sensación aguda, de ardor o dolor insoportable.

En muchas enfermedades el dolor puede ser un elemento central que genera un agravamiento sintomático tan intenso que puede convertir la vida normal en un suplicio. El tratamiento de estas enfermedades debe basarse siempre en comprensión de la enfermedad, en el alivio de los síntomas y en el apoyo de toda la familia y de la sociedad.

Dolor crónico en personas mayores

Como hemos visto son las personas mayores quienes más padecen de esta enfermedad. Se han propuesto varias causas para el origen del dolor, como: cambios a nivel biológico en el sistema perceptivo del dolor, una disminución (asociada a la edad) en la densidad de las fibras amielínicas y una mayor cantidad de fibras dañadas o que sufren
degeneración.

La experiencia de dolor de las personas mayores va a verse influida por diferentes variables entre las que podemos destacar:

  • Creencias asociadas al dolor. Desde la percepción de la propia salud, creencias sobre el locus de control (implicación de la persona sobre lo que le pasa en la vida), creencias catastrofistas etc. Una persona que tiene una buena percepción sobre su salud, que tiene un locus de control interno (valora las cosas como causa de su esfuerzo), y se siente capaz de manejar su propio dolor. Tiene un mejor afrontamiento y experiencia de la enfermedad.
  • Conductas de dolor. Son aquellas que contribuyen al mantenimiento del dolor. Se originan a causa de las consecuencias positivas derivadas (cuidados, atención, evitar situaciones etc.). Se ha visto como estas conductas incrementan la intensidad del dolor y la sintomatología depresiva. Para evitarlo es mejor utilizar estrategias de afrontamiento adaptativas, que están relacionadas con menos percepción del dolor y un mejor estado emocional. También influyen positivamente en el dolor las autoafirmaciones. Que son mensajes que apoyan la capacidad de a persona para afrontar las dificultades.
  • Procesos atencionales y la activación fisiológica. Una de las variables más relacionadas con el mantenimiento del dolor es: La Hipervigilancia. Es la tendencia a prestar atención a los estímulos amenazantes. Está en continua alerta por miedo al dolor. Se debe tratar de no prestar excesiva atención al dolor.
  • Variables emocionales. Destacan en la experiencia del dolor, por el miedo al mismo dolor. Se producen conductas de evitación que pueden desencadenar en una situación de inactividad por miedo a sufrir caídas. Y a su vez el malestar y el miedo postran a la persona a una situación de más dolor.

Intervención psicológica en dolor crónico

La intervención psicológica en el dolor crónico está muy condicionada a los estereotipos sobre la tercera edad y sobre el dolor en general. Se puede cometer el error de creer que «el padecimiento de dolor es una experiencia natural del envejecimiento». Esto puede hacer un daño terrible en la sociedad. Creando la falsa creencia de que las personas mayores han de aguantar el dolor o vivirlo como parte de la experiencia de hacerse mayor. A continuación se exponen los tratamientos con evidencia para intervenir sobre el dolor crónico:

  • Técnicas Operantes. Se utilizan cuando el dolor se ha condicionado a estímulos ambientales. Se realiza a través de ejercicios físicos que van aumentando en exigencia. Y una rehabilitación basada en la retirada de atención de las conductas de dolor y reforzamiento de las conductas adecuadas. No se busca eliminar el dolor sino aprender a manejarlo.
  • Técnicas conductuales. Tienen como principal objetivo aumentar los niveles de actividad de las personas con dolor crónico para incrementar la fortaleza y la flexibilidad muscular.
  • Relajación. Se ha demostrado útil para romper el ciclo tensión-dolor. Las personas parecen experimentar más dolor al recordar acontecimientos estresantes. Se ha demostrado su eficacia para las cefaleas tensionales y migrañas.
  • Técnica de Inoculación de estrés Estrés cero: Vivir sin estrés adaptada al dolor crónico. El objetivo es aprender a disminuir el grado de atención que el sujeto presta a los estímulos dolorosos. Situando el dolor en un plano imaginativo donde mejore su control. Puede ser muy interesante, para consolidar el aprendizaje de la terapia, que el individuo explique a otra persona afectada de dolor crónico todo el proceso terapéutico.
  • Terapia de Aceptación y Compromiso. Esta terapia se ha visto la más adecuada para las personas más mayores.A través de metáforas y ejercicios, se busca ayudar al paciente a convivir con el dolor normalizando la vida.

Si el dolor es tu compañero. Deja que la esperanza sea tu amiga.

Bibliografía.

  • Torralba, A., Miquel, A., & Darba, J. (2014). Situación actual del dolor crónico en España: iniciativa» Pain Proposal». Revista de la Sociedad Española del Dolor, 21(1), 16-22.
  • Moix, J., & Casado, M. (2011). Terapias psicológicas para el tratamiento del dolor crónico. Clínica y Salud, 22(1), 41-50.
  • Llana, E. G. (sf). Tema 7. Evaluación e intervención psicológica en problemas de dolor crónico. Intervención Psicológica en tercera edad. Universidad Internacional de La Rioja.
  • Gutierrez, T. S. (sf). Tema 6. Prevención e intervención psicológica en el dolor. Prevención e Intervención en trastornos psicopatológicos. Universidad Internacional de La Rioja.

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