En este momento estás viendo ¿El orden de nacimiento afecta a la personalidad?

¿El orden de nacimiento afecta a la personalidad?

El orden de nacimiento de los hijos de una familia establece condiciones diferentes que pueden influir en la personalidad. Ser el hermano mayor o el pequeño implica diferentes variables que pueden afectar a la manera en la que estos hijos se comportarán en el futuro.

Se han encontrado evidencias científicas que nos puede llevar a considerar el orden de nacimiento como un factor influyente en el desarrollo de la personalidad. Podemos tomar en consideración la posición que tenemos en la familia, pues en gran parte el comportamiento de sujeto dependerá de todas las características.

Naturalmente, ser el primogénito o el último en la familia no determina única y exclusivamente el carácter y la personalidad de una persona. Existen otros factores, y este es solo un punto de vista desde el que estudiar la influencia del factor del orden de nacimiento en la personalidad.

Teoría del orden de nacimiento

La teoría del orden de nacimiento fue desarrollada por el psicólogo Alfred Adler. Quien en 1928 descubre que la personalidad de los hermanos era influenciada por la posición de nacimiento. Es decir, por el lugar que ocupaba la persona dentro del número de hermanos.

Según esta teoría, ser el hermano mayor o menor, influye en la relación existente entre la persona con los padres y hermanos. Y es una condición que marca a la persona para el resto de su vida. Ocupar cierto lugar de nacimiento dentro del número de hermanos, expone a los niños a recibir diferentes actitudes de los padres. Ej. Con el primer hijo uno siempre es más temeroso y vigilante del bebé debido a la inexperiencia. Creándose condiciones diferentes que contribuyen a determinar la personalidad.

Se han descrito cuatro situaciones según la posición de nacimiento: el hijo mayor (primogénito), el segundo hijo, el hijo menor y el hijo único. La cantidad de años que hay entre hermanos, también es importante. Y crea en el individuo diferentes características. Ej. Si hay una gran diferencia de edad entre hermanos, ambos crecerán con características de hijo único.

El orden de nacimiento en la familia es importante, ya que dependiendo el lugar que ocupa cada integrante en la constitución de la familia lo ubica según el rol al que pertenezca.

El orden de nacimiento es relativo a la naturaleza humana, porque no se puede cambiar, se nace con ello.

El hijo mayor: el primogénito

El hijo mayor ocupa una posición excepcional por ser el primero en llegar a la familia. Cuando nace los padres dedican mucho tiempo en su cuidado. Procuran darle toda la atención de manera exclusiva. Pero cuando llega el segundo hijo debe compartir la atención de sus padres. De cierta manera son desplazados y su situación de exclusividad cambia.

Pueden sentirse excluidos y tratarán de recuperar la atención, el poder y el privilegio que tenían antes de que naciera su hermano. Algunas de las características de personalidad que se les atribuye son: cautelosos, controladores, triunfadores, responsables, exigentes, les encanta prestar atención a los detalles y tomar el mando. Buscan cumplir objetivos, quieren tener control total de todo y sienten la necesidad de ser ganadores y triunfar. Tienden a ser personas responsables, independientes, autónomos, dominantes, perfeccionistas, críticos, competitivos y poco dispuestos a arriesgar.

El hecho de haber nacido los primeros les hace tener una idea equivocada acerca de que para continuar siendo valorados por los demás deben ser siempre los primeros y los mejores. Cuando son pequeños quieren que sus padres se sientan orgullosos y al nacer el hermano, siguen manteniendo una posición de liderazgo.

El segundo hijo

El segundo hijo no llega a experimentar el desplazo como los primogénitos. Y en el caso de que naciera otro miembro en la familia, no lo considerarían como una competencia y no lucharían por la atención de sus padres. Los padres actúan de una manera más relajada que con el primer hijo. Y toman las mismas pautas que con el primero: la conducta del primogénito sirve como modelo para el segundo.

El comportamiento que adquieren quienes nacen en un segundo puesto, es el de cooperadores. Estos saben que tienen que competir con sus hermanos mayores para lograr su propio espacio. Además la rivalidad con el hermano mayor hace que sean más competitivos y buscan superar al mayor. Es una tendencia que les sirve para alcanzar sus objetivos y metas. No buscan tanto el poder, como el valor de la competitividad. Puede darse el caso contrario, y al no conseguir nunca superar al hermano mayor desistir en el logro de sus objetivos. Rindiendo por debajo de sus capacidades en muchos aspectos de la vida.

El hijo menor

El hijo menor se caracteriza por ser simpático y seductor, es más independiente y libre de espíritu. Son criados de diferente manera ya que los padres tienen más experiencia. Suelen estar más relajados con el último y le educan de una manera mucho más relajada, sin darles mucha responsabilidad y sin alarmarse en exceso por cosas de menor importancia.

Debido a que los padres ya tienen la suficiente experiencia de sus anteriores hijos, se sienten más fuertes y confiados. Y transmiten al pequeño más libertad y menos responsabilidades. Son los pequeños y los hermanos mayores son quienes tienen la responsabilidad. Por esto suelen desarrollar un estilo más creativo y relajado. También se desarrollan con una gran velocidad.

Por el lado contrario, en la escuela pueden ser considerados como «malos estudiantes», tienden a aburrirse y a prestar poca atención. En relaciones sociales pueden ser considerados como «el alma de la fiesta». Pero a pesar de ser personas extrovertidas también tienen un fuerte temor al rechazo de los demás. Y por último, ser los pequeños les ha hecho crecer con menos responsabilidad y han estado más protegidos. Por esto mismo, puede que crezcan con la idea equivocada de que no necesitan hacer nada por sí mismos. Y se acostumbran a no esforzarse. Pueden ser dependientes en las relaciones, por esto mismo.

El hijo único

El hijo único por otra parte lo describe como un hijo ligado estrechamente a la madre que no compite por nada, recibiendo así un exceso de atención. Es por esto que no afrontan bien los problemas emocionales. Al crecer en una familia siendo el centro de atención cuando se expone a la sociedad, siente que no está preparado para compartir la atención o afrontar solo las relaciones con sus iguales. Quiere tratar de dominar a sus compañeros, como lo hace con los adultos, y por eso pueden ser rechazados. Le costará hacer amigos, interactuar socialmente y compartir.

Al crecer solos, rodeados de adultos, poseen una posición de poder y no pierden la atención exclusiva. Tienden a madurar muy pronto y manifiestan conductas y actitudes de adultos. Como no han aprendido a tener que competir con nadie pueden sentirse decepcionados al ver que no reciben la misma atención a la que están acostumbrados. Además pueden sentirse decepcionados si no se les reconoce sus capacidades como sucedería dentro de su familia.

Al crecer en un mundo de adultos puede tener pensamientos que no van acorde a su edad. Son personas responsables, conscientes de las obligaciones, conformistas, apegados a las tradiciones familiares, con una buena visión organizada del mundo. O por el contrario si los padres han sido sobreprotectores, crecerán rodeados de inseguridades, serán tímidos y retraídos. Tienden a la soledad, y a vivir aislados.

Rasgos de personalidad según el orden de nacimiento

Las actitudes que trae consigo el hijo mayor, el de en medio y menor son diferentes. Es por eso importante conocer la personalidad que tiene cada persona. El orden de nacimiento afecta sobre todo a la conducta y la manera en como el individuo afronta los problemas en el entorno familiar, laboral o escolar y social. Presentan diferentes rasgos de personalidad Qué es la personalidad. ¿Conoces la tuya? en función de la posición como hermanos:

  • Primeros. De adolescentes no son muy afectuosos, ni interesados en socializar. Son muy poco expresivos y prefieren estar solos. Se muestran distantes, y resuelven los problemas de manera conflictiva. Son astutos, pero sensibles en cuanto a sus sentimientos. Se caracterizan por ser calmados, y reservados. Los primogénitos sufren un desplazamiento de los padres con la llegada de un hermano. El hijo mayor tiende a ser más autoritario y responsable. Porque se le ha asignado la responsabilidad de modelo o ejemplo de los hermanos menores. Quizá por esto, tiende a sufrir más trastornos emocionales que sus hermanos. Ya que repercuten en él los errores de crianza y las presiones de los padres.
  • Segundos. Muestran una personalidad abierta. Son muy excitables y entusiastas. Están en constante movimiento y actividades. Son entusiastas y alegres. Es estable emocionalmente. Demuestran una sensibilidad dura y una personalidad más despreocupada. El hijo de en medio recibe menos atención en el hogar y busca amigos fuera de casa como una forma de compensarlo.
  • Terceros. Son más abiertos, poseen sentimientos estables, son calmados, emprendedores, sobrios y sumisos. Tiene cierto rechazo por las ilusiones y es muy independiente. Ser el menor dentro de un grupo familiar siempre tiene sus beneficios y complicaciones. El menor de los hermanos puede atraer demasiada atención y ser tratado con mayor tolerancia y consentimiento por parte de sus padres y hermanos. Y esto puede inducir a que termine evitando responsabilidades por no haber tenido tantas obligaciones.

A modo de conclusión: Los primogénitos serían más conservadores, prudentes, reservados o hasta tímidos e introvertidos. Los segundogénitos, dado que han de competir con el primero, tienden a ser más intrépidos, vivaces y hasta temerarios. El tercer hijo por una cuestión de sobreprotección, son más inseguros e inmaduros.

Relación entre hermanos

La gran mayoría de los seres humanos crecen con al menos un hermano. Son las relaciones más largas de la historia de sus vidas. Los hermanos son el primer grupo de iguales en el que participamos. Sirve como modelo de comportamiento para las interacciones sociales fuera de la familia. Dentro las relaciones entre hermanos aparecen los primeros conflictos y la manera en la que aprenden a resolverlos sirve de ejemplo para relaciones futuras.

Además las interacciones con los hermanos permiten al niño aprender sobre la identificación y regulación de las emociones. Las relaciones fraternas son contextos naturales de aprendizaje sobre el mundo de las emociones. Son el contexto ideal para aprender sobre diversas experiencias emocionales: vocabulario emocional, ampliación del repertorio emocional, identificación y expresión, comprensión de las emociones de otros, anticipación de respuestas emocionales de otros, discriminación de emociones confusas y regulación de las emociones.

Entre los hermanos se puede producir una gran asimetría en lo que se refiere a la edad. Esto influye en el tipo de interacción que se va a establecer entre ellos. Ej. El hermano mayor tiende a proteger más al pequeño. Las interacciones entre iguales pueden ser interrumpidas, en cambio las interacciones entre hermanos suelen ser más continuadas.

La relación fraternal constituye un vínculo esencial para el desarrollo en la vida. Surge una relación de complicidad y cariño diferente al que se tiene con otras personas. Cumplen funciones diferentes a las que tienen los padres: son fuentes de apoyo, pueden ser fuentes estimulantes y agentes de cambio. Son un recurso muy valioso puesto que comparten con el resto de hermanos, una historia similar en cuanto a hechos, emociones y sentimientos.

“El vínculo fraterno es una conexión, tanto a nivel intimo como público, de dos hermanos; es el ajuste mutuo de las identidades de dos personas”.

De todas formas, las relaciones entre hermanos van cambiando con el paso de los años. Al comienzo se caracterizan por buscar el poder. Y es el mayor quien ejerce el papel del «cuidador». Dándose así, una relación vertical. Hasta que con el paso de los años el vínculo se vuelve horizontal, dado como resultado relaciones más igualitarias.

Relaciones en familia

Las relaciones entre hermanos también están influenciadas por la relación de los padres con sus hijos. Ej. Si un hijo percibe que los padres están siendo injustos con su hermano se pueden producir conflictos. Por el contrario, si las relaciones entre padres e hijos son justas las relaciones entre hermanos serán positivas. Es recomendable que los padres fortalezcan la relación entre hermanos.

La personalidad se desarrolla en nuestras interacciones con la familia y el entorno. Y es importante considerar que para que un niño se desenvuelva bien en su entorno debe consolidar una personalidad saludable. Los padres pueden ayudar e influir en los acontecimientos sobre el proceso de formación de la personalidad en los más pequeños. Y pueden beneficiarles si trabajan sobre aspectos en las interacciones entre ellos y fortaleciendo las relaciones entre hermanos.

Hay que considerar la posición de los hijos ya que con cada uno de ellos, la familia no se encuentra en el mismo punto de partida. Como padres hay que considerar la importancia de la interacción con los hermanos, pero también con otros niños. En los primeros es beneficioso fomentar la sociabilidad, porque estarían solos, y la seguridad en sí mismos. Con el segundo hijo, sería interesante considerar trabajar la responsabilidad. Tienen cierta despreocupación por lo que organizar su tiempo y actividades va a ser imprescindible. Sobre los hijos pequeños, cuidar no consentir y sobreproteger en exceso. Se debe fomentar la responsabilidad en todos los hermanos. Y trabajar para incrementar los niveles de automotivación, confianza en sí mismo y autoestima.

Bibliografía

Vences Pérez, A. (2019). Rasgos de personalidad en adolescentes de acuerdo al orden de nacimiento.

Díaz Sánchez de Lerín, A. (2019). Evaluación de la calidad de las relaciones entre hermanos y la influencia en el desarrollo psicosocial del individuo.

Rodríguez-Ponga Gutiérrez-Bolívar, M. (2015). Regulación emocional y relaciones fraternas¿ existe asociación?.

Ramírez, A. J. D. J. A. «Rasgos de personalidad según orden de nacimiento».

Deja una respuesta