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¿Qué ocurre cuando dormimos?

Es muy interesante conocer lo que ocurre cuando dormimos. Los seres humanos nos pasamos alrededor de veinticinco años de nuestra vida durmiendo. Y alrededor de cuatro años soñando. Dormir es más que necesario. Dormir es de vital importancia para mantener una buena salud: física y mental. Por eso es muy interesante conocer lo que ocurre durante el sueño.

La función principal del sueño es la de reparación y descanso. Una persona no puede estar más de siete días seguidos sin dormir. Porque moriría. A continuación vamos a explicar los beneficios del sueño. Y disfunciones que se producen durante el sueño (como el insomnio) y que causan malestar.

Qué ocurre cuando dormimos

Para saber que ocurre cuando dormimos, es importante conocer las características y beneficios del sueño. El sueño es un estado cerebral inducido activamente y con una gran organización y diferentes fases. Desde una explicación tradicional el cerebro se mantendría activo durante el día (vigilia) debido a la estimulación sensitiva. Y nuestro cerebro empezaría a tener sueño provocado por la fatiga de la vigilia.

Un ciclo de sueño de un adulto joven dura de 7-8 horas. A lo largo de la noche estos ciclos se repiten cuatro o cinco veces. Con una duración por ciclo de 90 minutos. Al principio los ciclos son más cortos. Y predominan las Fases III y IV. No es en ciclos posteriores que el sueño REM va teniendo más importancia y duración. Empieza ocupando 5-10 minutos del sueño. Y en las últimas etapas el sueño REM tiene una duración de 40 minutos.

Los sueños

La característica más extravagante que ocurre cuando dormimos son las ensoñaciones. Durante el sueño el área de nuestro cerebro que permanece activa es la corteza estriada. Un área que se encuentra en el área occipital de nuestro cerebro y que se encarga de producir las alucinaciones visuales. Los sueños se caracterizan por tener un gran contenido visual. Pero no se orientan en el tiempo. A menudo presente, pasado y futuro están mezclados. Durante los sueños la persona es arrastrada por circunstancias que surgen en la mente de un modo imprevisible. Esto es así debido a la desactivación de la corteza prefrontal durante el sueño (encargada de la organización y planificación).

No todas las personas soñamos de la misma manera. Lo que nos ocurre cuando dormimos varía de una persona a otra. Hay personas que dicen que sueñan en blanco y negro. Otras personas repiten sueños una y otra vez. Escenarios y personajes recurrentes. Un caso especial es el de los sueños lúcidos. Son personas capaces de controlar lo que sueñan. Es decir, son capaces de modificar y actuar voluntariamente durante el sueño. Y manejarlo a su antojo.

De cualquier forma el contenido y lo que ocurre cuando dormimos, sigue siendo un misterio. Y muy probablemente el sentido de los sueños sea el de prepararnos para la vida. Soñamos para entrenar posibles situaciones a las que nos tengamos que enfrentar. O como decía Freud, puede que los sueños sean fruto de nuestro inconsciente. De nuestras pulsiones más ocultas. Entones los sueños estarán repletos de contenidos que negamos de nosotros mismos. Y es la forma que tenemos de poder ser libres en el mundo que reprimimos estando despiertos.

Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco.

Sigmund Freud

Regulación del sueño

La regulación del sueño se produce a través de los ritmos circadianos. Estos no están presentes cuando nacemos, sino que se van desarrollando conforme crecemos. Forman parte de los ritmos biológicos del ser humano. Ej. Como los ciclos reproductivos. Se producen de manera repetitiva cada día: sueño-vigilia. Y tienen la función de adaptación al entorno y de supervivencia.

Es función del sistema circadiano que los diferentes ritmos de procesos fisiológicos se organicen. Esto corre a cargo sobre todo del núcleo supraquismático. Está compuesto de neuronas que varían su actividad en respuesta a la entrada de luz por la retina. Activándose con la luz e inhibiendo su actividad en su ausencia. Informa a nuestro cerebro de la intensidad de la luz y regula el ciclo vigilia-sueño.

Cuando nacemos nuestro patrón de descanso es irregular. Y se caracteriza por largos periodos de sueño REM, unicamente interrumpidas por la alimentación. La función del sueño en los bebés es la del correcto desarrollo del cerebro. A partir de los cuatro meses cuando el ritmo ciclo-vigilia tiene una duración similar a la de un adulto. Pero no es hasta que cumplimos cinco o seis años, que desarrollamos por completo una fase No REM del sueño.

Funciones del sueño

Sabemos que el sueño esta formado por cinco fases. Las cuatro primeras fases son de sueño de ondas lentas: No REM. Y la última es la fase del sueño REM.

El sueño reparador como tal se produce durante la fase IV del sueño No REM. Durante esta fase se produce un aumento de la calidad del sueño. Se entra en un estado de relajación y de movimientos infrecuentes caracterizada por una disminución del : tono muscular, actividad simpática, frecuencia cardíaca, tensión arterial y flujo cerebral.

Durante el sueño REM también se producen cambios cerebrales. Es de vital importancia. Además durante el sueño REM se produce la función de consolidación de la memoria. El sueño durante esta fase favorece el recuerdo de experiencias emocionales relevantes durante el día. También tiene funciones metabólicas ya que favorece la eliminación de toxinas del sistema nervioso. Y mejora el estado de alerta con su respectiva capacidad para reaccionar ante los estímulos externos. Estando preparados para potenciales peligros peligros.

Fases del sueño

Durante el periodo de sueño se suceden cinco fases. Clasificadas en dos grupos el sueño No REM (NREM) y el sueño REM. Las cuatro primeras fases hacen referencia al sueño NREM. Y la etapa quinta y última es la del sueño REM. Esto es lo que ocurre cuando dormimos:

  • Fase I. Sueño muy ligero. Esta fase tiene la función de iniciar el sueño. Comienza a disminuir el tono muscular. Y entramos en un estado de relajación.
  • Fase II. Sueño Ligero. Es la fase que más tiempo ocupa durante el sueño. Entre un 50-60%. Comienza a estar más relajado.
  • Fase III. Sueño de ondas lentas. Durante esta fase y la siguiente, el cuerpo permanece completamente relajado. Disminuye la frecuencia cardíaca y respiratoria. Y durante la cual se producen los terrores nocturnos y el sonambulismo.
  • Fase IV. Sueño Profundo. Esta etapa se caracteriza por su función reparadora.
  • Fase V. Sueño REM. Paradójico. Sueño de ondas rápidas. Se caracteriza por la elevada actividad EEG. Parecida a la actividad en vigilia. Ocupa el 20-25% del tiempo total del sueño. En esta fase aparecen las pesadillas y las ensoñaciones. Se caracteriza por los movimientos oculares rápidos, que realizamos en esta fase, con los ojos cerrados.

Trastornos del sueño

Los trastornos del sueño se pueden clasificar en dos grupos: Las Disomnias y las Parasomnias. En las Disomnias se incluyen todas las alteraciones del sueño que tienen que ver con la iniciación y mantenimiento del sueño. Forman parte de este grupo:

  • Insomnio. Es la dificultad para iniciar o mantener el sueño o la sensación de no haber tenido un sueño reparador. Es el trastorno del sueño más frecuente.
  • Hipersomnia. Una somnolencia diurna excesiva. Pueden ser episodios de sueño excesivo diurno o nocturno. Una variante es el Síndrome de Klene-Levine caracterizado por sueños de 18-20 horas entre otros síntomas (hipersexualidad, ingesta excesiva y dificultades del pensamiento).
  • Narcolepsia. Son ataques de sueño irresistibles. Se caracteriza por presentar: cataplejia, somnolencia diurna, alucinaciones hipnagógicas y parálisis del sueño.
  • Trastornos del sueño relacionados con la respiración. Ej. Apneas.
  • Trastornos del ritmo circadiano: Es un sueño desestructurado. Se produce por una mala sincronización entre el sistema endógeno (sueño-vigilia). Y las exigencias externas (duración, espacio). Ej. Jet-lag, cambio de turnos laborales.

Y las Parasomnias son las alteraciones que tienen que ver con el sueño REM. Se caracterizan por comportamientos anormales que coinciden en alguna de las fases del sueño o en las transiciones de fases. Forma parte de este grupo:

  • Pesadillas. Aparecen durante el sueño REM. Son sueños terroríficos que despiertan a la persona.
  • Terrores Nocturnos. Aparecen durante fases del sueño profundo (III y IV). Son despertares bruscos precedidos por gritos o lloros. Es difícil calmar a la persona y despertarla en esta fase. Cuando la persona despierta no recuerda nada.
  • Sonambulismo. Se produce en fases de sueño ligero. Son episodios en los que la persona se levanta de la cama y empieza a andar. No atiende a la estimulación externa, es difícil despertarlo. Cuando despierta, no recuerda el episodio.
  • Síndrome de piernas inquietas. Es frecuente en la tercera edad. Es una necesidad de mover las piernas. Y se acompaña de sensaciones desagradables.
  • Parasomnias no especificadas: Como los somniloquios (balbucear o hablar en sueños) o el bruxismo.

Sueño en la infancia

Durante la infancia los problemas de sueño más comunes son las pesadillas, los terrores nocturnos y el sonambulismo. Además también se pueden producir miedos evolutivos, miedo a la oscuridad o a irse a la cama. Los niños son muy imaginativos y durante la noche pueden despertarse asustados con pesadillas. También es frecuente el sonambulismo, sobre todo en niñas.

Conforme vamos creciendo el tiempo de sueño se va reduciendo. Durante la adolescencia es muy común que se produzca un retraso de fase. El adolescente tarde más en acostarse porque se queda hasta tarde estudiando. Aguanta estudiando por la noche y le cuesta levantarse por la mañana.

Uno de los trastornos del sueño más llamativos que se dan en la infancia es el: Jactatio capitis. Es un trastorno que suele desaparecer a los tres años. Y se caracteriza por movimientos repetitivos de la cabeza o de todo el cuerpo.

Sueño en la adultez

Durante la edad adulta el trastorno más frecuente es el Insomnio. Puede producirse problemas para conciliar el sueño o despertares a mitad de la noche con incapacidad para volver a dormir. Estos trastornos del sueño están muy asociados a problemas como el estrés, la depresión o la ansiedad. Cuando el problema es la dificultad de iniciar el sueño está relacionado más a problemas de estrés o ansiedad. Estrés cero: Vivir sin estrés En cambio en la depresión lo que sucede es que nos despertamos muy temprano y nos resulta muy difícil volver a dormir.

El insomnio es un problema de salud que afecta en torno al 6-10% de la población. Es el trastorno más frecuente en la población adulta. Sobre todo en mujeres. El 80% del insomnio primario (no producido por otro trastorno o enfermedad) es debido a causas psicológicas (estrés, preocupaciones, etc.). La falta de descanso adecuada y necesaria es por si sola molesta y disminuye la calidad de vida. Produciendo deterioro social, laboral y de otras áreas importantes.

Durante los turnos laborales es muy común que se produzca una desincronización del patrón de sueño. La persona no duerme a las horas que se espera, pero si descansa el tiempo necesario. Produce somnolencia en momentos en los que no es adecuado que aparezca.

Sueño en la tercera edad

En los adultos más mayores se producen más quejas subjetivas respecto a la calidad de sueño. Es decir, sienten que duermen menos y descansan peor. En torno a un 23 y un 70% de las personas mayores, más las mujeres, sufren problemas de sueño. Y parece que la prevalencia aumenta a medida que envejecemos. El patrón característico es el del adelanto de fase. El periodo intrínseco del sistema circadiano regulador del sueño se acorta con la edad. Y produce un patrón de sueño característico de acostarse pronto y levantarse pronto también.

El sueño tiende a ser menos profundo, más fragmentado y de duración variable. En general hay una disminución de la duración de las tres fases del sueño. Los mayores tienen más dificultades para dormirse, se despiertan más a menudo y tienen más siestas diurnas. Se debe prestar atención a las consecuencias más graves de los despertares nocturnos. Durante la noche pueden despertarse para ir al baño y es entonces cuando sufren caídas.

Los trastornos del sueño más específicos de esta población son: Modificación de los ritmos vigilia-sueño, Mioclonus nocturno (espasmos) y síndrome de piernas inquietas.

Aprender a dormir mejor

Aprender a dormir mejor, es una herramienta que todos deberíamos conocer para solucionar los problemas derivados de una deficiencia en la calidad o el tiempo de descanso. Debido a que la mayoría de las personas tienen dificultades para conciliar el sueño. Es útil conocer una serie de técnicas que nos pueden ayudar a dormir mejor:

  • Higiene del sueño. Hay una serie de normas básicas que facilitan el sueño. Se trata de patrones de: alimentación (no acostarse ni con hambre ni cenar demasiado cerca de la hora de irse a la cama), actividades (evita hacer ejercicio intenso mínimo las dos horas previas al sueño) y las condiciones ambientales (evita la luz intensa, ambiente sin ruido etc.).
  • Control de estímulos. Lo que sucede con las personas que tienen problemas para dormir, es que terminan asociando el hábito de irse a la cama con una sensación desagradable y pensamientos de incapacidad para conciliar. Es por eso que se debe trabajar en volver a recuperar las sensaciones agradables que se experimentan al irse a dormir.
  • Restricción del tiempo en la cama. Aguantar más tiempo en la cama cuando no se puede dormir es contraproducente. Para que esto no suceda podemos retrasar el tiempo de irnos a dormir. Y solo irnos a la cama a la hora en la que vamos a dormir. Ej. Si de ocho horas que pasamos en la cama solo dormimos seis. Retrasaremos la hora de irnos a dormir en dos horas.
  • Tiempo de pensar. Lo que ocurre cunado dormimos es que afloran todas las preocupaciones que arrastramos durante el día. Por ello una técnica muy útil es buscar un momento del día en el que escribir las preocupaciones y liberarlas de nuestra mente.
  • Relajación y Mindfulness. Mindfulness: Atención plena Estas técnicas pueden ser muy útiles para disminuir la ansiedad y las preocupaciones.

Debemos darle una adecuada importancia a la necesidad de dormir bien. Todo lo que nos ocurre cuando dormimos es de vital importancia para cuidar nuestra salud. Por eso ante cualquier dificultad con el descanso es imprescindible ponerle remedio. Y acudir a los profesionales y psicólogos que nos pueden ayudar a recuperar el descanso.

El secreto de la creatividad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas. ¿Qué es un hombre sin sueños?

Albert Einstein

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