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Soñador o realista ¿Cómo eres tú?

Existen varios estilos diferentes de entender la realidad que son fácilmente identificables entre la mayoría de las personas. En concreto hay dos formas de percibir la realidad dependiendo de si eres más soñador o realista. A las personas realistas las conocemos como aquellas que tienen «los pies en la tierra» y a las soñadoras como aquellas «con pájaros en la cabeza».

Para ambos estilos, es poco agradable cruzarse con personas del estilo contrario porque no llegan nunca a entenderse. Aunque puede ser común que una persona vaya modificando su estilo en función de los años o de distintos aspectos de su vida. Ej. Una persona ha podido ser más soñadora de niña/o, y en cambio crecer y volverse más realista. O ser soñadora en lo que se refiere a proyectos de su trabajo, pero más realista en cuanto a sus obligaciones con su familia.

No está muy claro que significa exactamente ser una persona más soñadora o más realista, y eso es lo que trataré que averigües durante la lectura de este artículo.

Soñador o realista

Ser soñador o realista depende de nuestra manera de procesar la información de nuestro entorno. Las personas soñadoras son imaginativas, no se conforman con la opinión de la mayoría de personas, prefieren ir más allá de lo que es evidente, suelen elegir profesiones relacionadas con el arte. Les encanta crear y descubrir peculiaridades en el mundo. Quien vive de la fantasía, imaginación e ilusiones suele ser señalado como una persona con poco sentido común. Al no usar la razón puede cometer errores.

Quienes se identifican más con un estilo realista suelen buscar evidencia científica, y centrarse exclusivamente en aquello que pueda demostrarse y ser exacto. No se desenvuelven bien con las medias tintas u opiniones que no se basan en la realidad. Buscarán siempre verdades absolutas. Los realistas son personas que no se dejan engañar por los sentidos. Buscan pruebas sólidas y con evidencia antes de tomar una decisión.

La manera en la que estos dos estilos psicológicos, soñador y realista, perciben la realidad varia en función de la atención, percepción o juicio que hagan de un hecho concreto. Ej. Una persona soñadora es capaz de creer que es posible que se descubra un vehículo que nos permita viajar en el tiempo. En cambio una persona relista, no podrá imaginar tan fácilmente que eso se pueda hacer realidad si no obtiene datos certeros que descubran la posibilidad de que se pueda llevar a cabo.

Soñador: Irracional

Las personas soñadoras suelen relacionarse con características más irracionales: un pensamiento absolutista, ilógico, inadecuado, y poco realista. Y en referencia a esto son personas que a menudo fantasean y viven en el mundo de las ideas. También se ha clasificado a las personas idealistas o soñadoras con una actitud más compatible con la de personas introvertidas.

En esta clasificación se agrupa a introvertidos y extravertidos no racionales en base a su manera de percibir y tomar decisiones:

  • Introvertidos decididos. Tienden a la introspección, siendo perseverantes en sus ideas, y son difícilmente convencidos por los demás.
  • Extravertidas adaptables. Muestran ser activas, sociables y, en busca constante de nuevas experiencias.

Quien es joven, o bien sueña y permanece dentro de sí.
O bien empero, el que actúa mejor, crea, da manotazos y va hacia fuera.
Pero si actúa bien, tiene igualmente su sueño

BLOCH, 1923, p. 271.

Realista: Racional

Las personas realistas, suelen relacionarse con un pensamiento más racional: se encuentra más adaptado a la realidad, razonable, lógico, que ayuda en la consecución de los objetivos. El realismo es la forma de ver las cosas sin idealizarlas. Aunque todos trabajamos con una realidad subjetiva que no es la misma para todas las personas.

Las personas con una disposición realista están más cerca de situarse en el polo de la extroversión. Se agrupa aquí también a los introvertidos y extravertidos racionales en su manera de percibir y tomar decisiones:

  • Introvertidos adaptables. Tiende también a la introspección y son firmes en sus ideas, pero muestras cierta flexibilidad respecto a pequeños detalles.
  • Extravertidos decididos. Tienden a actuar de manera ágil y decidida, mostrando confianza en ellos mismos.

El pesimista se queja del viento; el optimista espera a que cambie; el realista ajusta las velas.

George Ward.

Realidad o sueño

Es la vida ¿realidad o sueño? Es un dilema lo que creemos que es real y lo que no. Todo esto sin hablar sobre creencias, supersticiones, magia o religiones. Nuestra mente es capaz de hacernos distinguir entre lo que es real de lo que no lo es, gracias a la conciencia. Es la conciencia la que guía nuestra actividad mental. Y es capaz de hacer un análisis de la información que nos llega a través de los sentidos y diferenciar entre lo que es real de lo que no lo es. Pero a veces nuestros sentidos nos engañan. En otras culturas la realidad es diferente de la nuestra. Ej. Para algunas tribus el mundo de los sueño es la realidad. Lo que no es real es lo que sucede mientras estamos despiertos.

El ser humano es el único capaz de imaginar. Tener imágenes mentales sobre lo que conocemos nos permite tener ideas y poder pensar en cómo se desarrollará un episodio de nuestra vida o tener recuerdos del pasado. La memoria está muy relacionada con nuestra capacidad de imaginación.

La imaginación se ha asociado a la creatividad y la inteligencia. Nos permite abstraernos y evadir la realidad e imaginar fantasías. Se sabe que cuanto más rico es el mundo interno de una persona, más capacidad tendrá esta para componer historias en su imaginación. Lo que puede ocurrir es que cuando una persona se recrea demasiado en su mundo interno y sus pensamientos puede llegar a disociarse de la realidad. Y es entonces cuando aparecen los problemas.

Si dejamos de tener en consideración las leyes de este mundo, entonces toda nuestra vida dejará de tener sentido. Puede que lleguemos a discutir con nuestro entorno, que dejemos de lado las cosas que antes tenían sentido para nosotros y entonces aparezcan algunas enfermedades que nos impidan distinguir la realidad de la imaginación.

Soñador Vs. Realista

No tiene nada de malo ser soñador o realista. Ser capaces de utilizar la imaginación nos permite anticiparnos a nuestros resultados y motivarnos para establecer planes y metas personales. Soñar despierto, es positivo para la mayoría de personas, porque poder imaginar finales a nuestros problemas o imaginar ser felices en algún momento de nuestro día a día, no tiene nada de malo. Además produce cierta sensación de bienestar en nuestro organismo.

El problema es cuando imaginar demasiado se vuelve nuestra manera de pensar sobre el mundo. No podemos presuponer que nuestros sueños se cumplirán solo por el hecho de fantasear sobre ello. Ni resolver nuestros problemas en la mente hará que se hagan realidad. La imaginación ha de ser bien utilizada, y no dejar que se convierta en nuestra forma habitual de estar en el mundo. Si no, puede que nos desorientemos o nuestro malestar se intensifique. Imaginar lo que podría haber sido, o cómo queremos ser, nos confunde y puede provocarnos una gran insatisfacción con nuestra vida actual.

Un realista que vive el mundo de los sueños,

un soñador que quiere vivir la realidad.

Luis García Montero (fragmento).

Ser realistas nos permite entender con mayor objetividad una situación real. Nos puede ayudar a elaborar diversas estrategias para resolver un problema y evaluar fríamente los riesgos de forma más conscienteCuando somos realistas asumimos la realidad tal y como es, sin sesgos o ilusiones que puedan interferir en su interpretación. Nos ayudará a manejar mejor la realidad, y a encarar problemas sin exagerar, con la importancia que tienen, y a buscar soluciones acertadas.

Ser soñador o realista tiene sus inconvenientes. Ser poco realista es tener una percepción distorsionada de la realidad y de nosotros mismos. Impide afrontar y resolver problemas, dificulta nuestras relaciones (que no responden a nuestras expectativas) y nos afecta con ansiedad y estrés Estrés cero: Vivir sin estrés. Racionalizarlo todo tampoco es aconsejable. Pues buscar la verdad absoluta es tarea difícil. Nunca podremos conocer la realidad o verdad absoluta puesto que, la realidad es objetiva y es diferente para cada uno de nosotros.

Conclusiones

Ser soñador o realista, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El realista es capaz de traducir los sueños en una secuencia de acciones y convertir en realidad los sueños. Y el soñador a partir de su imaginación visualizará alternativas diferentes a los problemas.

Los soñadores necesitan que alguien les ponga los pies sobre la tierra. Para eso necesitan el razonamiento de los realistas, para que esos sueños se vuelvan una realidad y no una vía de escape. Y así ser capaces de cambiar la realidad que no les gusta.

Los realistas también necesitan de la motivación y la esperanza que pueden aportar los soñadores. Solo un soñador es capaz de creer en que las metas se cumplirán y por eso ayudan a los realistas a creer en ellos mismos. Ser soñador o realista, pueden ir de la mano. Si únicamente percibimos la realidad con uno de estos estilos nos estaremos dejando engañar. La realidad se compone de ambos.

En el mundo hay personas soñadoras y personas realistas.

Uno creería que los soñadores se van a unir a otros soñadores y los realistas a otros realistas.

Pero pasa lo opuesto. ¿Por qué?

Los soñadores necesitan a los realistas para impedirles volar muy cerca del sol. Y los realistas, sin los soñadores, puede que nunca lograsen levantarse del suelo.

Modern Family (serie de Tv).

Bibliografia

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