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Terapia narrativa. La historia de nuestras vidas.

La terapia narrativa utiliza la construcción de relatos para asimilar nuestra experiencia.

Contar historias de nuestra vida es un ejercicio que solemos hacer en reuniones familiares o con amigos. Recapitular y recordar eventos del pasado puede ser complicado. A veces adornamos historias para que parezcan mejor de lo que fueron, o eliminamos detalles vergonzosos. Pero recordar puede doler, y mucho. Hay momentos que desearíamos borrar y en cambio otros a los que nos aferramos porque hemos sido inmensamente felices en ellos.

Como experimentamos la realidad o el significado que le damos a nuestras experiencias es lo que trabaja la terapia narrativa.

Se basa en una idea principal y es que, según cómo elaboremos y el significado que damos a los acontecimientos que se escriben en nuestra vida, tenderemos a sufrir más o menos.

Hay una manera de vivir la narrativa personal: una que nos permite sentirnos vivos y otra que nos daña y nos aleja de nosotros mismos.

Jordi Amenos.

¿Qué es la terapia narrativa?

El objetivo de la terapia narrativa es que la persona escriba una narración en la que no se identifique con el problema ni con la trama de la historia para darle sentido e incorporarla nuestra vida sin dolor.

Hay momentos que nos definen sin los que no podríamos explicar por qué somos como somos. Pero cuando hay etapas dolorosas que no conseguimos superar revivimos una y otra vez aquello que sucedió con final trágico sin replantearnos cómo esta trama está repercutiendo en nosotros/as.

La coherencia y el sentido que el problema tiene en nuestra vida está determinado por los hechos que tienden a confirmar la existencia del problema. Pero esa etapa no determina el resto de nuestra vida y se puede narrar de otra manera que no nos genere tanto sufrimiento.

Terapia no es algo que se le hace a alguien, sino que se hace con alguien.

Características de la terapia narrativa

La Terapia Narrativa se basa en la idea de que le damos sentido a nuestras experiencias organizándolas como historias o narraciones: un proceso de re-escribir las historias que constituyen nuestra identidad.

La Terapia narrativa fue elaborada por Michael White a principios de los 80´s y se engloba dentro de un modelo de terapias constructivas o postmodernas. Se caracteriza por:

  • Conocer la forma en la que las personas creamos narraciones o historias sobre nuestras vidas.
  • Las palabras que utilizamos no expresan lo que pensamos o sentimos, sino que le dan forma en gran medida a nuestras ideas y al significado de nuestras experiencias.
  • Es una forma de terapia colaborativa en la que se construyen soluciones, historias alternativas e identidades.
  • Se respetan las diferencias. Se asume que las personas tenemos diferentes perspectivas, ideas, opiniones de todo tipo sobre asuntos diversos. Por eso se tiene en cuenta la visión que el cliente tiene de las cosas.
  • Se entiende que la persona que acude a terapia es experto/a de su propia vida, se parte de su definición del problema y es él quien se pone los objetivos.
  • El terapeuta es curioso y le interesa todo lo que los clientes saben sobre su vida, problemas, sus historias, sus posibles soluciones etc.
  • El terapeuta es transparente, libre de juicios y abierto a compartir nuestros diálogos internos con los pacientes.
  • La terapia pone énfasis en lo que ya funciona de la vida de los pacientes, en lo importante y valioso para que su vida tenga sentido. Se centra la visión a la excepción de los problemas, historias alternativas y en la creatividad para solucionar los problemas.

 Nunca sé lo que pienso hasta que lo digo.

Harry Goolishian  (Anderson, 2005, p. 4),

¿Cómo puede ayudarnos la terapia narrativa?

Siempre que pensamos sobre nuestra vida lo hacemos creando una historia en la que nosotros somos los protagonistas.

Como en todo libro habrá capítulos que cuenten con más detalles y sean más densos y difíciles de escribir. En cambio, habrá otros capítulos que no nos cueste tanto trabajo escribir.

El impacto que tienen las historias que nos contamos con un tinte negativo es muy alto. Por eso es importante deconstruir estas narrativas e ideas que mantienen el problema. Según la terapia narrativa existen descripciones narrativas gruesas e historias dominantes que son las que ocasionan mayor malestar.

  • Narrativa gruesa. Es aquella narrativa llena de detalles que se conecta con otras vivencias. Una historia a la que le damos un gran peso y valor. Explica una parte importante de nuestra vida y da muchos detalles sobre cómo somos y vivimos. Pero son historias saturadas de problemas que ocasionan malestar por el significado que les hemos dado.
  • Historias dominantes. Son historias dominadas por los sucesos, vistas desde un sesgo negativo saturado de problemas y dificultades. Son historias recortadas que no abarcan toda la experiencia, sino solo lo negativo llegando a conclusiones que no abarcan toda la perspectiva de la experiencia.
  • Exteriorizar los problemas. Se trabaja para narrar nuestra historia alrededor de un problema como si este no formase parte de nosotros. Es decir en la terapia narrativa el problema no se encuentra dentro del paciente sino fuera. Cuando la gente empieza a hablar de sus problemas como entidades separadas, como algo que está afuera, siente una diferencia casi inmediata. Externalizar los problemas ayuda a ponerlos en perspectiva, a sentirse menos culpable y a creer que se puede hacer algo para solucionarlos.

La persona nunca es el problema, el problema es el problema.

La historia de nuestra vida.

La historia de nuestra vida puede ser contada desde los problemas generando así un impacto elevado y malestar. Por eso es importante deconstruir estas narrativas e ideas que mantienen el problema.

Para poder exteriorizar el problema se recurre a los siguientes pasos:

  • Nombrar el problema. Es importante que sea la persona quien describa con sus palabras lo que le ocurre. Se puede hacer con palabras imágenes o cualquier cosa que describa el problema.
  • Explorar los efectos del problema sobre la vida de la persona. Se busca indagar sobre cómo el problema está afectando a su vida, las cosas que le han provocado cambiar o modificar su vida tras lo ocurrido.
  • Deconstruir o poner en contexto el problema. Se busca poner en contexto el problema, es decir, conocer cuáles son las ideas dominantes que surgen alrededor del evento.
  • Descubrir acontecimientos excepcionales. El problema y sus efectos forman la historia dominante. Por eso se buscan momentos en los que la persona encuentre ideas o circunstancias que no se vean dominadas por la historia dominante que el paciente se cuenta. Ej. Momentos de tu vida actual o pasada en los que no eras tímido/a. Encontrar esas excepciones nos lleva a querer saber más y crear otra trama en la narrativa que no esté inundada de eventos limitantes o problemáticos ofreciendo una descripción diferente y nueva.
  • Engrosar la trama. La historia que traemos a terapia como la culpable de nuestro sufrimiento puede ser muy limitante y llena de ideas que no nos benefician para seguir adelante. Por eso se trata de buscar otros momentos en los que somos y hemos sido felices y nos hemos encontrado actuando sin ese malestar. Es difícil pero existen y nos ayudan a elaborar una historia más real de nosotros mismos. Encontrar excepciones y tramas alternativas que contradigan la historia dominante es la base para engrosar la trama y que adquiera mayor significado que la que nos contamos ahora mismo.

El fin último de la terapia narrativa es construir una narrativa nueva, que emerja desde las propias creencias del cliente, que elimine su sufrimiento o le permita abordar su problema de manera diferente y con una mayor perspectiva.

Bibliografía

Ojeda, A. M. Z. (2012). Constructividad y Razón narrativa: bases para un operar en terapia narrativa. Revista de Psicología21(2), ág-237.

Peñafiel Muñoz, O. (2011). Ruptura amorosa y terapia narrativa. Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP9(1), 53-86.

Sáez, M. T. (2006). Las terapias posmodernas: una breve introducción a la terapia colaborativa, la terapia narrativa y la terapia centrada en soluciones. Psicología conductual, 14(3), 511-532.

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