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Trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo compulsivo es uno de los trastornos de ansiedad más incapacitantes y graves de los trastornos de ansiedad. Las características del TOC son heterogéneas y varían en función de la persona. La característica más común es la presencia de ideas que irrumpen en la conciencia. La persona trata de resistirse y de evitarlas, pero sufre sus consecuencias al sentirlas como ideas extrañas que no le pertenecen: son obsesiones. La evolución del trastorno surge con la puesta en marcha de soluciones que la persona siente que acaban con su sufrimiento: compulsiones.

¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo?

A pesar de que siempre se ha categorizado dentro de los Trastornos de ansiedad, ya hace años que tiene su entidad propia con otros trastornos relacionados. Dentro de las características del trastorno nos encontramos con:

  • Obsesiones: Ideas, pensamientos, imágenes que irrumpen en la actividad mental de la persona. Suelen ser desagradables porque el contenido es violento u obsceno. La persona intenta resistirse a ellas y realiza las compulsiones para neutralizar y acabar con los pensamientos. Se sabe que los pensamientos son propios ( no como las alucinaciones Alucinaciones: En el límite de la realidad), pero al mismo tiempo los considera extraños a su sistema de creencias. Ej. Sabe que la obsesión es algo creado por él/ella, pero no lo considera como una idea elaborada intencionalmente ni propia de su carácter.

Al comienzo las obsesiones son rechazadas, tachadas de inapropiados o negativas por las personas que los sufren, por lo que frecuentemente generan ansiedad o malestar importantes. No siempre son fáciles de identificar, a veces no presentan un contenido preciso y no resultan fáciles de percibir por la persona. El contenido no se refiere a preocupaciones reales o problemas de la vida real.

  • Compulsiones: Conductas o acciones mentales, que se realizan de forma repetitiva y con la intención de poner fin a la obsesión. La compulsión es estereotipada y sigue unas reglas y pasos. No tiene otra finalidad que la de eliminar la obsesión. Pero tampoco tiene relación con la obsesión que se pretende eliminar. Ej. Ante la obsesión de tu familia puede morir en un accidente, cuentas de dos en dos hacia atrás desde el número 532. En este caso el ritual no tiene nada que ver con el peligro que se desea eliminar. Si la conducta está relacionada con la obsesión, se produce de forma exagerada. Ej. Ante la obsesión de que no has apagado los fuegos de la cocina, lo compruebas a cada rato aún sabiendo que no puede ser posible.

La persona con TOC trata de resistirse a hacerlo, pero finalmente termina cediendo por la ansiedad que le provoca no hacerlo. Muchos acaban incorporándolo a su conducta habitual y acaban sin resistirse, ya que llevarlo a cabo reduce la ansiedad que experimentan.

TOC: Causas y consecuencias

El inicio del trastorno suele producirse hacia los 19 años. Aunque puede aparecer antes. El debut suele ser a los diez años es más común que se de en varones a edades tempranas. Por eso, el origen del TOC en mujeres suele aparecer en edades más adultas. A lo largo del desarrollo el contenido de las obsesiones es diferente. En los niños es común que aparezcan rituales evolutivos. Ej. ordenar juguetes. El contenido de las obsesiones refleja las diferentes etapas del desarrollo. En los niños están relacionadas con el orden o coleccionar objetos. Y en los adolescentes se vuelven más relacionadas con temas religiosos o sexuales.

A pesar de tratar de resistirse a las obsesiones y compulsiones, los intentos suelen ser infructuosos. Por eso suelen asumirlas y dejar de luchar contra ellas. Por su capacidad de intrusión en la mente y su carácter de culpabilidad sobre la persona, es de los trastornos que se viven con más angustia. El tiempo que deben invertir en realizar los rituales (en ocasiones más de una hora) les dificulta que puedan llevar una vida sosegada. Solo el 4% de quienes lo sufren creen ciertamente que una catástrofe puede llegar a ocurrir. Pero eso no quita que les resulte más fácil dejar de hacer sus comprobaciones y rituales. Por lo que la persona suele perder su trabajo, quedarse aislada, perder vínculos afectivos con otras personas.

Origen del Trastorno obsesivo compulsivo

El origen del trastorno obsesivo compulsivo puede deberse a varios factores:

  • Temperamento. Se habla de una internalización de síntomas, una alta emocionabilidad negativa, e inhibición conductual.
  • Ambiente. El abuso sexual y físico en la infancia pueden estar entre las causas probables del inicio del trastorno. Otos eventos igualmente estresantes y traumáticos serían del mismo modo factores predisponentes. También se han dado casos en los que se ha desarrollado un TOC a partir de agentes infecciosos o un síndrome auto-inmune pos-infeccioso.
  • Estilo de crianza. Las dificultades de comportamiento graves en edades tempranas, indefensión aprendida o falta de autocontrol pueden ser factores de riesgo para que se produzca el TOC.
  • Genética. Hay un alto grado de heredabilidad entre familiares de primer orden. Hasta el doble de probabilidades de desarrollarlo. No es improbable que varias personas de la familia tengan un trastorno obsesivo compulsivo o relacionado.
  • FIsiología. Se supone una disfunción en el cortex orbitofrontal (área implicada en la planificación conductual), cortex cingulado anterior y estriado. Y un desequilibrio en el sistema de neurotransmisión de la serotonina (ayuda a regular el estado de ánimo).

Clasificación de los rituales

Las compulsiones pueden clasificarse en función de la conducta que emplea el ritual para eliminar la obsesión:

  • Rituales de limpieza. Más comunes en mujeres. Seis mujeres afectadas por cada hombre. Se producen por el miedo a la suciedad o a la contaminación. Por lo que evitan cualquier situación o estimulo que consideren peligroso. Y llevan a cabo rituales de limpieza y lavado. Rachman en 1994 introduce el concepto de polución mental: Se refiere a la constante obsesión de estar sucio. No se elimina lavándose las manos (sentirse sucio). Los pensamientos adquieren un componente independiente a la suciedad real.
  • Rituales de repetición. Se producen por el miedo a que ocurra una catástrofe, a la misma persona o a familiares, en caso de no realizarse el ritual.
  • Rituales de comprobación. Más presentes en los hombres. Se trata del temor a ocasionar daños por no comprobar la seguridad de un lugar. Ej. Haberse dejado abierto el gas.
  • Rituales de orden. Se realiza ordenando objetos en función a unas reglas determinadas.
  • Lentitud compulsiva. Casi por exclusividad se da únicamente en hombres. Son pocos los que lo presentan. La lentitud en la realización de las tareas se ve provocada por la incesante necesidad de comprobaciones.

Fusión pensamiento acción

La fusión pensamiento acción fue ideada por Rachman para referirse a las relaciones entre el pensamiento y la realidad. Cada pensamiento que aparece en la mente de la persona se asocia con una alta probabilidad de que se produzca un daño o peligro. Y tiene un significado personal que debe ser atendido para evitar las consecuencias que se temen. En general la mayoría de modelos explicativos están de acuerdo en la presencia de ciertas experiencias tempranas y estilos educativos que predisponen al TOC. Ej. Ciertos pensamientos religiosos sobre que hay que controlar lo que se piensa. Son experiencias que promocionan creencias relacionadas con el daño y la responsabilidad. Lo que lleva a las personas a valorar de manera muy negativa los pensamientos intrusivos. Algunas de las creencias más fuertemente relacionadas al TOC son:

  • Responsabilidad exagerada. La persona siente que es capaz de prevenir que ocurran acontecimientos negativos. Ej. Si pienso que algo malo puede pasar, debo actuar para impedirlo. Si no hago nada para impedirlo será mi culpa.
  • Control sobre los pensamientos. La persona cree que tiene control sobre sus pensamientos. Y cree que debe controlarlos para interceptar pensamientos «peligrosos». Ej. Debo controlar mis pensamientos para que no ocurra nada malo.
  • Sobreestimación de la importancia de los pensamientos. Si aparece un pensamiento en mi mente, es porque tiene relevancia. Hay que prestarle atención porque se le ha venido a la mente por alguna causa importante. Ej. Si lo pienso es porque quiero que ocurra.
  • Sobreestimación de la amenaza. Al creer que la obsesión puede producirse, aumenta la creencia de que el peligro es inminente y ocasionará graves consecuencias.
  • Intolerancia a la incertidumbre. Unido al miedo al peligro tampoco se pueden correr riesgos cambiando las rutinas establecidas. La persona debe estar segura de que puede hacer frente a los cambios que puedan ocurrir. Y tienen bajas expectativas de éxito ante situaciones inesperadas o situaciones ambiguas.
  • Perfeccionismo. Se asocia a la creencia de que existe la solución perfecta para cada problema. Ej. No puedo cometer ningún fallo.
  • Fusión pensamiento acción. Pueden ser de tipo moral (pensar algo inmoral es tan malo como hacerlo) o de tipo probabilidad (pensar algo incrementa las posibilidades de que ocurra).

El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan desde afuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.

Oscar Wilde

Trastorno obsesivo compulsivo en niños

El curso del TOC en los niños y adolescentes comparado con el de los adultos es muy similar. Sin embargo, la tipología de obsesiones y compulsiones varía en la niñez y la adolescencia. Ej. rituales al escribir o al leer, al moverse y al hablar (repetir sonidos, palabras o frases) y otra serie de rituales como tocar, rozar, golpear, respirar de cierta forma y guiñar o hacer muecas con la cara o los ojos. Las obsesiones y compulsiones comunes en niños y adolescentes son:

  • Rituales de lavado relacionados con la obsesión por la contaminación.
  • El miedo a hacerse daño a uno mismo o a los demás.
  • La simetría y el orden.
  • Los rituales de repetición.
  • Los rituales de comprobación.
  • Contar repetidamente.
  • Compulsiones a la hora de comer, dormir o cuando se despiden.

Es necesario distinguir entre rituales evolutivos considerados dentro de lo esperado y síntomas de un trastorno obsesivo compulsivo. La principal diferencia es la finalidad, pues los rituales evolutivos únicamente se utilizan con un objetivo lúdico. Y en cambio, las compulsiones del TOC tienen como finalidad disminuir el malestar generado por la obsesión (el individuo no quiere que ocurran, pero no puede evitarlo). Otro aspecto diferenciador es la capacidad para interrumpir el ritual. Mientras que en el primer caso el ritual puede ser interrumpido sin consecuencia, en caso de tratarse de una compulsión propia del TOC se puede generar un malestar profundo e incluso conductas agresivas. Por último, mientras que los rituales evolutivos facilitan en desarrollo del niño, los rituales del TOC lo dificultan. Por lo que pueden producir consecuencias a nivel individual, social y familiar pudiendo predisponer hacia el aislamiento social. Algunos indicadores de TOC puede ser:

  • Lavado de manos exagerado (en tiempo y número de veces).
  • Demasiados recordatorios.
  • Reticencia para ponerse determinada ropa.
  • Comprobaciones interminables (deberes, mochila, comprobar si se ha cerrado la puerta…).
  • Estancias demasiado prolongadas en el servicio o en el baño o gasto exagerado de papel higiénico.
  • Reticencia para salir de casa.
  • Rituales para irse a la cama demasiado largos y fuera de la edad habitual.
  • Peticiones de comprobación exageradas a los adultos que no disminuyen con la edad.
  • Colecciones poco habituales de objetos, como cupones de descuento, latas de zumo vacías o bolsas de supermercado (muy diferentes a los tesoros de otros niños).
  • Formas de andar peculiares.
  • Lentitud

Cómo eliminar el Trastorno obsesivo compulsivo

Para vencer las obsesiones tienes que conseguir cuatro objetivos:

  1. Llegar a estar decidido a vencer tu problema y creer que puedes superarlo. En lo que se refiere al temor a que pueda ocurrir algo malo cuando aparecen las obsesiones, tendrás que aprender a perderles el miedo. Debes comprender que es normal que tu mente pueda pensar tonterías, y no por ello debes creer que existe un peligro real. En cuanto a los rituales, en primer lugar tendrás que cambiar tu forma de hacerlos y tener claro que el objetivo final será eliminarlos.
  2. Convencerte de que tus preocupaciones son irracionales y no son realistas. Debes comprobar por ti solo que no ocurren tus temores. Para ello debes saber que la ansiedad no se reduce con los rituales, sino que se mantiene y no se consigue ponerles fin. Por ello lo que se debe hacer es esperar a que la ansiedad disminuya por si sola. Descubrir que la ansiedad se elimina aún sin realizar el ritual es un gran paso en la recuperación.
  3. Convencerte de que los rituales no son la única forma de reducir tu ansiedad. Sientes que la ansiedad que experimentas solo puede ser eliminada con los rituales. Pero hay muchas técnicas de relajación que pueden ayudarte a reducir el malestar. Debes comprobar poniendo en práctica ejercicios y tareas que la ansiedad puede eliminarse de muy diversas maneras.
  4. Aceptar tus obsesiones en lugar de resistirte a ellas. A pesar de que reconoces que no tiene sentido el preocuparse tanto por suposiciones, todavía no has aceptado que tengan lugar en tu mente. Al aceptar que te ocurre y que son pensamientos absurdos te ayudará a empezar a eliminar el malestar asociado a las obsesiones. No debes temer tus pensamientos, ni interpretarlos como algo negativo o catastrófico. Al aceptar tus pensamientos no tendrás que huir de ellos y realizar los rituales. No intentes librarte de la obsesión, no te sientas culpable por tenerla, acéptala y piensa que no tiene ninguna importancia, que son tonterías y que si dejas de asustarte ella se irán debilitando, hasta desaparecer.

En lo que se refiere a los rituales, compulsiones, el objetivo final será eliminarlos. Pero como eso resulta difícil, vamos a proponerte unos pasos intermedios que te permitan empezar a ejercer control sobre ellos y que te permitirán ir avanzando hasta que puedas llegar a eliminarlos. Para esto se recomiendan cuatro formas de abordarlos:

  1. La primera es posponer, es decir, aplazar un tiempo el ritual.
  2. La segunda es llevar a cabo el ritual, pero de forma más lenta a como lo hacías.
  3. La tercera es cambiar algún aspecto del ritual, es decir llevarlo a cabo introduciendo algunos cambios. Ej. Si empiezas haciendo una cosa y después otra, siempre de la misma forma, ahora puedes empezar por lo último que hacías e invertir la forma en que llevas a cabo el ritual. O si utilizabas un jabón determinado, cambia de marca.
  4. La cuarta es añadir una consecuencia al ritual. Ej., Anotarlo en un registro una vez lo lleves a cabo o dar una caminata de media hora, después de hacer el ritual o hacer diez flexiones al acabar el ritual cada vez que lo lleves a cabo.

Bibliografía:

  • Del Castillo, L. H. (sf). Tema 6. Trastornos de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, agorafobia y trastorno obsesivo-compulsivo. Intervención Psicológica en Niñez y Adolescencia. Master PGS. Universidad internacional de la Rioja (UNIR).
  • Resa, S. B. (sf). Tema 3. Trastorno obsesivo compulsivo. Intervención psicológica en adultos. Master PGS. Universidad Internacional de La Rioja.
  • Ruiz, J. L. S., Criado, L. H., & Folgueras, B. T. (2006). Psicología Clínica. Editorial UOC.
  • Las obsesiones, Y. S. T. P. Guía para superar las obsesiones (TOC).

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